España asomó sus planes de crear un grupo de empresas dedicadas al lanzamiento de satélites y quiere, además, que este proyecto se materialice en 2025. Son 4.533 millones de euros destinados a la inversión en el sector aeroespacial local con el área para el uso comercial del espacio el que más protagonismo está atrayendo.

Concretamente, para la creación de un sistema de satélites de factura española y europea. «Hay que pasar de la artesanía a la producción industrial de constelaciones de satélites», apunta Miguel Belló, del comisionado del PERTE Aeroespacial en el contexto del encuentro anual de Ametic. El objetivo, en definitiva, es pasar del lanzamiento de satélites cada un cierto número de años a que estos estén a la altura de las ambiciones de Starlink de Elon Musk o Kuiper de Bezos.

A la espera de que España se encamine a la creación de esa futura factoría de satélites, que en primera instancia estarán enfocados al estudio de la superficie terrestre para evitar incendios, hay otro elemento del ecosistema aeroespacial en el que el Comisionado quiere incidir. «Queremos tener nuestro propio lanzador de satélites antes de 2025», apunta Belló. Pero, ¿es una fecha arriesgada? ¿España cuenta con algún punto de lanzamiento hasta la fecha?

Los puntos históricos para un lanzador de satélites

Si analizamos los listados de puntos en el planeta en los que se realicen lanzamientos, nos damos cuenta de que son más que los que solemos encontrarnos en el mundo de la ficción. Más allá del Cabo Cañaveral y el Kennedy Space Cender en Florida, existen más de 70 zonas de lanzamiento en todo el planeta.

Y sí, también en España. Muy pequeña y con un uso muy específico. Es, concretamente este dato respecto a las plataformas de lanzamiento de satélite patrias, el que quiere mejorar los PERTEs.

Localizada en El Arenosillo, en Huelva, la plataforma que localiza un lanzador de satélites lleva operativa desde 1966. Gestionada por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), esta pequeña instalación fue construida a petición de la NASA para lanzar cohetes metereológicos para estudiar la variación del viento y la temperatura.

También se utilizó, y sigue utilizando, para el lanzamiento de los cohetes de la Institución española para cohetes de sondeo. Existe junto con otro pequeño punto de lanzamiento localizado en la isla de El Hierro en Canarias, también gestionada por el INTA, también para pequeños cohetes y satélites de la institución de factura pública.

Operativa para fines públicos desde entonces, fue PLD Space, empresa privada de lanzamiento de cohetes, la que volvió a poner al Arenosillo en el mapa. Con el objetivo de poner en órbita el Miura 1, un cohete hecho en íntegramente en España, se eligió este punto para el lanzamiento. Nuestro propio Cabo Cañaveral a las costas del Atlántico y nuestra propia empresa que haría viable tener un lanzador de satélites.

Pero el Comisionado quiere más, así como un ecosistema de empresas y plataformas que lleven a un nuevo punto el sector del lanzamiento de cohetes a la órbita del planeta.

Será en la provincia Vasca de Vitoria donde habrá un nuevo punto para posicionar al futuro lanzador de satélites. En este caso ciertamente alimentado con los fondos europeos, el proyecto lleva unos meses bloqueado hasta que los fondos del PERTE Aeroespacial canalice sus inversiones.

Sobre la mesa, un proyecto en el que están implicados AVS y Virgin para hacer de la pista del aeropuerto de Vitoria un punto de lanzamiento de satélites con aviones en vuelo. Concretamente, en el aeropuerto de Foronda, que se convertiría en el primero del espacio europeo en entrar en los modelos de lanzamiento bajo esta modalidad. Con 42,5 millones de euros de inversión, sería un proyecto masivo y una línea viable para cumplir el objetivo de la pista de lanzamiento de cohetes antes de 2025.

Aunque, en este punto, hay que añadir otro punto esencial: España no cuenta con una regulación para el lanzador de satélites desde el territorio. O, al menos, una que regule esta actividad en el caso de que intervengan entidades privadas.

Con Hipertextual