Es uno de los «hackeos» más graves y de mayor envergadura de la historia. Equifax, firma estadounidense de información sobre solvencia crediticia, ha reconocido este jueves una fuga de datos personales que afecta a más de 143 millones de clientes estadounidenses, más del 40% de la población de EE.UU. El grupo de cibercriminales logró explotar una fuga de seguridad entre mayo y julio.

La firma con sede en Atlanta (EE.UU.) ha apuntado que conoció la fuga de información el pasado 29 de julio. La investigación interna iniciada entonces ha apuntado que los ciberdelincuentes lograron explotar una vulnerabilidad informática dentro de la aplicación para el mercado americano, desde donde tuvieron a su alcance información sensible, entre la que se incluyen nombres, números de la seguridad social y datos de licencia de conducir.

El presidente de Equifax, Richard Smith, ha manifestado que los cibercriminales accedieron a 209.000 números de tarjetas de crédito de clientes estadounidenses y a otros documentos con información personal de cerca de 182.000 clientes estadounidenses. Además, la firma financiera también identificó un acceso no autorizado a información personal para ciertos residentes del Reino Unido y Canadá.