El estreno de Los Anillos de Poder, la nueva serie sobre El Señor de los Anillos de Amazon Prime Video, ha vuelto a desatar el fervor por la Tierra Media. Bueno, el fervor y la polémica. Porque el proyecto no se basa en ningún libro concreto y no tiene la aprobación del Tolkien Estate, la organización legal que gestiona la obra y el patrimonio de JRR Tolkien y que está dirigida por los hijos y nietos del autor. La serie agarra textos de aquí y de allá, añade menciones inconexas a una época previa a los acontecimientos de las novelas y construye su trama a base de lore profundo e ideas de world building.

¿En qué libro se basa Los Anillos de Poder?

Amazon pagó en 2017 más de 250 millones de dólares por los derechos de 150 páginas de apéndices de Tolkien que mencionaban la Segunda Edad, la época del auge de Sauron y la creación de los anillos de poder (de ahí el nombre de la serie). A partir de dichas páginas, y complementando con partes de El Silmarillion, los showrunners de la ficción se tomaron licencias y libertades, creando personajes que no existían en la obra del escritor británico, pero que según ellos «no rompen las líneas argumentales de la saga».

Por ese motivo, la única recomendación literaria que se puede hacer es El Silmarillion, famoso precisamente por lo infame de su lectura. Una enciclopedia de la Tierra Media, un caleidoscopio de relatos y cuentos sobre Númenor, Valinor, Finrod, Gil-Galad y otras decenas de ubicaciones y personajes. Un despliegue de ingenio y fantasía que tiene 347 páginas y fue publicado tras la muerte del autor por su hijo Christopher Tolkien y la ayuda de Guy Gavriel Kay, escritor de género.

Fuente: MeriStation