Hace un tiempo hice un ejercicio mental de ensamblar, lo que entonces, sería el teléfono perfecto, agregando e integrando las mejores cualidades de los mejores teléfonos de gama alta disponibles en el mercado, pues, todos tenían ese “pero” que lo alejaba de lo que sería la perfección de la tecnología disponible en ese entonces: O eran demasiado grandes (¿Recuerdan el Nexus 6?) o la batería no era suficiente, o la cámara era deficiente… siempre había un “pero”.

Ahora las cosas son muy diferentes y es muy difícil conseguir un teléfono de gama alta que no satisfaga todas las necesidades de comunicación del día a día de casi todos los usuarios, es más, ya habíamos afirmado que más de 90% de los usuarios tendrían todo lo que necesitan hoy en un teléfono de gama media (y, en el caso de América Latina, las ventas apuntan a la gama baja).

Sin embargo, los “Peros” son también diferentes, nuevos, pues, hay cosas que buscan innovar sólo por el hecho de innovar, sin tomar en consideración las necesidades reales de los usuarios. También está la tendencia de hacer los teléfonos cada vez más grandes, prácticamente borrando la ya delgada línea entre el teléfono y el tabléfono. Esto por no hablar del puerto de audífonos en su triste tránsito por el camino del Dodo. Así pues, ¿cómo sería, en la opinión de este servidor, el teléfono perfecto de 2018?

Diseño – Samsung Galaxy S9

Vamos al primer buque insignia del año para el gigante surcoreano como referencia de diseño. Es una leve, pero necesaria, mejora respecto al diseño de su antecesor (de frente es casi imposible distinguirlos) enfocada esencialmente en atender las quejas de los usuarios del Galaxy S8, básicamente, la ubicación y funcionalidad del lector de huellas dactilares.

Es un diseño sencillo y elegante, un sándwich de vidrio y metal con curvaturas hacia los extremos que lo hacen muy fácil de sostener en la mano y, en la pantalla, le dan cierto efecto de inmersión que hace ver más pequeños los ya diminutos marcos. Tiene protección IP67 contra el polvo y el agua, aunque no es para zambullirse.

Lo mejor es que mantiene lo que llaman “usabilidad con una mano, que hoy día resulta escasa, mantiene el puerto de audífonos y la pantalla no tiene el #BenditoNotch, ese flequillo que Apple presentó el año pasado en el iPhone X y que todos han copiado, sólo por copiar a los de Cupertino.

¿Qué le cambiaría al diseño? Yo estaría dispuesto a tener un teléfono un tanto más grueso si eso implica tener una mejor batería. A lo mejor usaría una textura en el vidrio trasero como la de los Oneplus 6T para que no sea tan resbaloso.

Pantalla – Samsung Galaxy S9

En cuanto a pantalla, nos mantenemos en territorio Samsungo, pues, con 5.8 pulgadas, el S9 no sólo tiene un tamaño óptimo de pantalla, en mi opinión, sino que tiene una resolución QuadHD+ 1440p, y tecnología AMOLED que no sólo ahorra batería sino que ofrece unos colores vibrantes y una imagen impecable. Tanto para consumo multimedia como para el uso diario, es una excelente opción.

Internos – Huawei Mate 20 Pro

No es secreto para nadie que los procesadores HiSilicon Kirin 980 son lo más avanzado que hoy tenemos en el mundo Android. No sólo son los primeros con una arquitectura de 7 nanómetros, sino que incluyen una unidad de procesamiento neuronal (NPU) enfocada en lo que es inteligencia artificial y aprendizaje de máquina que se dedica al tema del procesamiento de imágenes en fotografía y video.

A esto le sumamos los 8GB de RAM y 128 o 256 GB de memoria interna (que no van mal con esa bandeja de tarjetas MicroSD que no había mencionado en el diseño del Galaxy S9) y tenemos a una computadora de bolsillo más que competente para el futuro previsible.

Cámaras – Google Pixel 3

Si bien el Huawei Mate 20 Pro tiene, en hardware la mejor combinación de cámaras en el mercado, desarrolladas de la mano de Leica, mi aproximación personal en cuanto a la fotografía móvil es el viejo “menos es más”, por lo que me inclino por la oferta de los amigos de Mountain View.

Pues, con una sola cámara logran capturar imágenes impresionantes y un video excelente. Todo gracias al procesamiento de imágenes que desarrolla Google basado en la enorme biblioteca de fotografías que los usuarios de Google Photos les dejamos a su disposición. En una época en la que el próximo artilugio es ver quién pone más cámaras en un teléfono, con rumores de un Galaxy S10 con 6 cámaras (4 o 3 de más a mi modo de ver), uno agradece que haya fabricantes que mantengan las cosas simples.

En cuanto a la cámara frontal, Google no lo tiene tan simple, pero tener una cámara adicional con un lente gran angular para que todos entren en la foto es una opción que se puede agradecer.

Sonido – Google Pixel 3 y LG V40 ThinQ

Lamentablemente el sonido es donde la mayoría de los teléfonos sufren. Si bien muchos han optado por tener parlantes estéreo, no todos han logrado hacer bien la tarea. Además, como mencionamos antes, la remoción del puerto de audífonos limita las opciones para los que les gusta disfrutar su música con unos buenos audífonos de alta calidad.

Ahí, por un lado, están los dos parlantes frontales estéreo del Google Pixel 3, que brindan una muy buena calidad de sonido, además que son los únicos en configuración 100% frontal en el mercado.

Por otro lado, y esto ha sido una constante en varias generaciones de producto, la serie V de LG ha sido la referencia de calidad de audio con audífonos. El V40 mantiene la combinación del cuádruple convertidor digital-analógico (Quad DAC) y un amplificador interno que brinda suficiente potencia para impulsar audífonos de alta impedancia como los Sennheiser HD 820.

Batería y opciones de carga – Huawei P20 Pro y Oneplus 6T

Como afirmé antes, pudiese sacrificar un poco en el grosor de un teléfono si eso me permitiese tener una mejor batería. Aquí el Mate 20 Pro no decepciona con una batería de 4.200 miliamperios.

También contamos con una carga inalámbrica que no sólo es rápida para cargar, sino que permite al teléfono cargar a otros equipos que usen carga inalámbrica y una carga rápida que compite muy de cerca con el ya legendario Dash Charge de los teléfonos Oneplus, cargando 60% de la batería en media hora.

Software – Oneplus 6T

Siempre he sido un purista de Android, de hecho, usé un Nexus 4 por muchos años (hasta que la batería murió sin posibilidad de recuperación). Para entonces, la mayoría de las capas de personalización de Android eran sobrecargadas, pesadas y estaban plagadas de aplicaciones redundantes… mucho ha cambiado y, salvo algunos, las capas personalizadas traen cierto valor agregado sin sobrecargar o ralentizar el sistema.

Así pues, Oxygen OS, la personalización que hace Oneplus a Android, es una experiencia casi pura, pero con un nivel adicional de personalización que hereda más del espíritu de los Nexus más que la línea Pixel de Google: Tema oscuro, para ahorrar batería en una pantalla AMOLED, con la posibilidad de elegir el color de énfasis; la capacidad de elegir entre botones virtuales clásicos, la barra inferior como la usan los Pixel o simplemente gestos como mecanismos de interacción con el equipo; modos como el “modo juego” o el “modo lectura” que dan una funcionalidad específica para cada ocasión.

Ahí el botón que el Galaxy S9 tiene exclusivo para su asistente virtual propietario, Bixby, podría ser asignado o a Google Assistant o a cualquier otra funcionalidad que el usuario decida. O, mejor, lo cambiaría por el slider de alertas de los Oneplus, que permite desactivar las notificaciones o dejar pasar sólo as importantes, cosa que es de lo más práctico que hay.


Normalmente uno tiende a cerrar con el precio, claro, como consumidor uno esperaría que todo esto tuviese un nivel de precio similar al del Onaplus 6T. Pero esta vez quiero dejar esto como reflexión para los fabricantes: Pedir en torno a los 1.000 dólares por un teléfono les quita margen a las excusas. Cuando un teléfono de gama media hace bien el trabajo, es más difícil perdonar las faltas y sacrificios que hacen en los topes de gama sólo por “valentía” o por el bien de innovar.

Si Samsung puede poner el S-Pen dentro del Note 9, conservando aún el puerto de audífonos y una batería de 4.000 miliamperios, no hay excusa para los demás para omitir el puerto de audífono o poner un #BenditoNotch en la pantalla cuando el marco inferior es suficientemente grande como para poner tu marca. En fin, los fabricantes deberían alejarse de los artilugios, escuchar al usuario y ensamblar una experiencia acorde.

¿Cuál es, para ti, el teléfono perfecto de 2018? ¿Qué características tiene?