Todos los grandes avances tecnológicos están convergiendo en este punto. El Internet de las Cosas es la conectividad e interacción de una diversidad cada vez mayor de objetos en un sistema que genera, procesa y articula cantidades enormes de información para mejorar muchos procesos en la vida cotidiana.

La agricultura, la logística, la gestión de los servicios de la ciudad, la producción de las empresas, todo va a adquirir un nivel mayor de automatización, integración y eficiencia gracias al manejo de la información que las mismas cosas generen mientras las usamos.

Una pequeña computadora en unos pantalones le dirá al fabricante qué modelos se venden más, dónde se venden más y así la producción y distribución se harán sin desperdicio. Esto es un ejemplo.

Son muchas las aplicaciones para este nuevo nivel de conectividad que apenas empezamos a explorar…