El férreo control de cambio y la inexistencia de opciones de nuestra banca privada para garantizar el soporte financiero que necesitan las operadoras del servicio nos dejan fuera, por ahora, de acceder a un servicio, sano y muy necesario para las familias.

Sin embargo, hay alternativas y perfectamente pudieron referirse. Una opción prepagada, o un pago anual, por paypal, pudieron ser opciones válidas, que le hubiesen significado una alternativa de entretenimiento para los venezolanos y una fuente nada despreciable de ingresos para Paypal y claro para Disney.

Pesa la dramática situación socio-económica Venezuela sigue teniendo un mercado grande. Al país ingresas entre 5 mil y 8 mil millones de dólares que van directamente a los bolsillos de muchos venezolanos. Dinero que llega por remesas y servicios que ofrecen los emprendedores a empresas en el extranjero.

Lamentablemente, la prensa nacional, sólo se limitó a describir superficialmente las opciones y nadie entró en detalles. Nosotros lo hacemos porque es nuestro deber.

La única alternativa que le queda al consumidor local es acceder a través de cuentas bancarias internacionales, registrando el servicio de Disney+ a través de una VPN que redirecciones a Estados Unidos.

Quienes no tengan cuenta en el exterior, tendrán que depender de terceros y ver las opciones que les presenten para disfrutar del servicio.