Zoila Rincón

Venezuela cuenta con grandes reservas de la mayoría de los minerales requeridos para la fabricación de equipos tecnológicos. Materiales como el oro, el cobre, la plata, el aluminio (Bauxita), el zinc, el níquel, el magnesio y muchos otros, son parte de los numerosos yacimientos ubicados en el Arco Minero del Orinoco venezolano.

Uno de los tesoros más buscados por la industria tecnológica de todo el mundo, es el coltán: una aleación entre columbita y tantalio, con la que se fabrican los microchips de los teléfonos móviles, GPS, laptops, y un sinfín de  equipos electrónicos existentes.

Es por eso que el denominado ‘oro azul’ es el mineral más disputado por las principales fábricas de teléfonos y computadoras del planeta. Venezuela posee una gran reserva de coltán en el estado Bolívar, específicamente en el Río Parguaza.

La última precisión estimada de las reservas de coltán en territorio venezolano, fue informada por Chávez en el año 2009. Para la fecha, el mandatario especuló sobre una cifra de $100 millones, extraída de un estudio realizado por el Ministerio para las Industrias Básicas y Minería. Desde la fecha, no se ha conocido sobre la cuantificación del reservorio de este mineral.

El pasado 24 de febrero de 2016, una empresa minera africana y una asiática, firmaron un memorando de entendimiento para probar las reservas de los minerales del Arco Minero del Orinoco, donde no solo se consigue coltán, sino también diamantes, hierro, oro, bauxita y torio.

Según Eulogio del Pino, para la fecha se firmó un contrato con Afridiam, una de las empresas mineras más importantes del Congo, (país que posee la más grande reserva probada de coltán) para certificar las reservas de diamantes, oro y coltán disponibles en territorio venezolano.

Aunque la información referente al contrato, a la empresa africana y a los ingresos percibidos por dicha alianza, han sido manejadas con total hermetismo por los gobiernos de Chávez y Maduro; una correcta administración de recursos superiores a los 100 millones de dólares disponibles en el Arco Minero, sería un gran impulso para la recuperación de la economía venezolana.

Para gestiones futuras, representaría un gran reto la precisión de una cifra exacta sobre la producción de estos minerales, lo que permitiría un posicionamiento estratégico de la industria minera en el país, a través de un correcto aprovechamiento de los recursos, que permita también disminuir el impacto ecológico que ha causado a nuestro ambiente la minería ilegal; para promocionar de ese modo una economía sustentable en el campo de las telecomunicaciones para el mundo, con sello venezolano.