Ismael Guevara

Antes era una utopía pero ya es toda una realidad. Los números, las estadísticas, en fin, todo lo que significa información o datos forman parte esencial en el deporte. Y la venidera Copa del Mundo Rusia 2018 no es la excepción.

Big data es la nueva disciplina dentro de las tecnologías de la información que se encarga de recolectar, manipular, analizar y visualizar grandes cantidades de conjuntos de datos. El resultado de estas acciones puede generar cuadros estadísticos, modelos predictivos que es útil a la hora de tomar decisiones. Tradicionalmente se aplicó en las ciencias y en las finanzas, pero ahora permea casi todas las actividades humanas.

En tiempos de otrora, todo lo que giraba alrededor de la logística y preparación de un seleccionado se basaba en el factor humano. Sigue siendo así en esencia, solo que ahora, tal planificación pasa por factores relacionados con las nuevas tecnologías. Las avances aplicados a la actividad deportiva están en pleno auge y el Mundial 2018 será un ejemplo palpable de ello, pues ahora son muchas (por no decir todas) que se apoyan en el procesamiento y análisis de datos para establecer parámetros más específicos a la hora de optimizar rendimientos hacia la meta principal que es poder lograr el título.

Par muestra un botón: Alemania implementó un sistema de la mano de la empresa SAP para el último Mundial de Brasil y los resultados fueron totalmente exitosos al conseguir proclamarse como el campeón, sin dejar a un lado la histórica goleada 7 a 1 que previamente le propinaron al anfitrión y favorito Brasil.

Adidas Telstar, balón oficial del Mundial de Fútbol Rusia 2018 (Foto futbolmania)

Quizás a nivel de aficionados no se perciba pero detrás de un equipo de fútbol hay todo un entramado técnico que cada día más utiliza los llamado megadatos como referencia principal.

Además de elegir a los mejores jugadores y estrategias, el uso de la big data ayuda a detectar la fatiga en los futbolistas y tomar medidas preventivas para evitar lesiones. Para eso, se analizan factores como: el número de lesiones, la calidad cardiorrespiratoria y cardiovascular, las lesiones anteriores, la distancia recorrida en un partido, carga de entrenamiento y descanso entre juegos.

Eso sí, el conglomerado de datos tiene sus límites, ya que estos no pueden predecir el factor emocional como el estado anímico o sicológico de un futbolista previo o durante un partido y su rendimiento en cancha. Además, sigue siendo un tema que apenas comienza a dar sus pasos y los entrenadores utilizan los datos como una herramienta más dentro de una estrategia global y en ocasiones incluso prefieren tener el control sobre la estrategia basándose en su intuición o experiencias previas.

Como en casi todos los aspectos que lo rodean, el Mundial de Rusia será innovador y estará muy ligado a esta tendencia. Ya sea en las pantallas de los espectadores, en la preparación de los jugadores y el personal, o incluso en los banquillos, puesto que los datos de los partidos serán transmitidos en “vivo” por primera vez en la historia de los mundiales al personal de los equipos, los datos estarán en todas partes.

Bélgica es un ejemplo de lo antes mencionado al contratar para Rusia a la compañía holandesa SciSports para analizar a sus oponentes y sus propias debilidades a través del análisis de datos. Esta empresa, cuya tecnología permite contar los pases y disparos sin intervención humana, cuenta con el respaldo de la poderosa empresa estadounidense SAS Institute.

Aparte de la asesoría externa que pueda tener cada seleccionado (no todos los equipos pueden costearla debido a su altos costos), a nivel oficial la FIFA también remó en esta dirección tras aprobar el uso de dos tabletas estadísticas para los cuerpos técnicos durante el evento.

El plan es que a cada equipo se le ofrezcan dos dispositivos, uno para un analista de la selección que observa el partido desde las tribunas y otro para el cuerpo técnico que está en el banquillo. Las cámaras luego rastrean los datos sobre la posición de los jugadores y del balón y la información puede ser compartida entre el analista y el cuerpo técnico durante el partido.

El software y la infraestructura desarrollada por la FIFA para el Mundial-2018 permite a todos los equipos gozar de una conexión estable y segura entre los analistas ​en las gradas y el cuerpo técnico en el banco. Es la empresa Trackab, la que recopila los datos a través de cámaras y luego se encarga de difundirlos a los participantes.

Le medida fue aplaudida por los involucrados, entre ellos el actual monarca del planeta, “Doy la bienvenida al uso de tabletas para entrenadores en la Copa del Mundo. Hay muchas más opciones disponibles, como la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, cosas que no son necesariamente bien miradas en el fútbol, ​​pero que serán parte del futuro”, afirmó el gerente técnico del cuadro teutón, Oliver Bierhoff.