Más allá de los escépticos, hay una clara realidad o tendencia respecto al Bitcoin y la línea actual por relacionarse cada vez más con la tecnología. Una clara señal de lo antes mencionado la representa el Banco Mundial que dio un paso adelante con la creación de su primer bono a través del blockchain.

El BM, cuya sede está en Washington, creo una alianza estratégica con el Banco Commonwealth de Australia (CBA), el más grande de dicho país, para la formulación del primer “bono blockchain”, el cual ha sido denominado llamado Bondi (siglas para Blockchain Offered New Debt Instrument), pero también una referencia a la playa de Bondi, ubicada en Sydney.

El Banco Mundial se convertirá en la primera gran institución internacional en utilizar la tecnología blockchain para pedir dinero prestado de los mercados financieros, según dijo en un comunicado.

El blockchain o cadena de bloques (mejor conocida por ser la tecnología sobre la que se basa el bitcoin y otras criptomonedas), permite facilitar y realizar un seguimiento de cualquier transacción financiera o de otro tipo, a través de un procedimiento de cifrado que en teoría es imposible de falsificar.

Entre los beneficios que ofrece la tecnología se encuentra la capacidad de reducir el tiempo que tardan las liquidaciones de cinco días a pocos segundos, pero, al mismo tiempo, su potencial para aumentar la transparencia y reducir los costos todavía no está siendo explotado.

Pese a ser un movimiento novedoso, desde las instituciones involucradas reina el optimismo respecto a la operación y confianza a su vez por las múltiples bondades de este nuevo tipo de sistemas para operar.

“Creemos que las tecnologías emergentes ofrecen posibilidades transformadoras y prudentes para que continuemos innovando, respondamos a las necesidades de los inversores y fortalezcamos los mercados”, comentó Arunma Oteh, tesorero del Banco Mundial.

Otro representante de la institución señaló en una nota de la agencia AFP que, “La cadena de bloques teóricamente puede facilitar todos los procedimientos entre los muchos intermediarios y agentes en el mercado de deuda”, señaló la institución.

“Puede ayudar a simplificar la forma de recaudar dinero o invertir en el mercado de valores, mejorar la eficiencia operacional y aumentar la supervisión de los reguladores”, agregó el funcionario.

El Banco Mundial emite entre US$ 50 mil millones y US$ 60 mil millones por año en bonos para impulsar el desarrollo en economías emergentes. Según la organización, el interés de los inversores es “fuerte” y apuntan a levantar 100 millones de dólares australianos ($2.000 millones) en la venta que tendrá lugar este mes.

“Ayudar a los países a hacer la transición al desarrollo impulsado por la tecnología es un elemento clave en nuestros objetivos de reducir la pobreza y promover el desarrollo sostenible”, comentó Denis Robitaille, jefe de Comunicaciones de la institución.

Desde la otra acera también tienen altas expectativas, pues de acuerdo a su análisis, encontraron soluciones a los problemas técnicos y legales que impedían que esta clase de transacciones funcionen. Si bien actualmente utiliza una blockchain Ethereum privada, que cumple con los requisitos del proyecto, el CBA dijo que está abierto a considerar otras opciones en el futuro, a medida que avance el desarrollo.

La tecnología blockchain ya se ha utilizado en proyectos piloto, especialmente por el fabricante de automóviles alemán Daimler en 2007 pero, según el Banco Mundial, nunca en toda la operación