Uber anunció el pasado miércoles que despedirá al menos 300 empleados y que cerrará las compras en sus operaciones de pruebas automotrices en Arizona (Estados Unidos). Por esta razón, la compañía indicó que retomará el servicio en Pittsburgh, Pensilvania.

Esta noticia no le causó alegría al alcalde de la ciudad estadounidense, William Peduto, ya que en marzo pasado hubo un accidente catastrófico en Arizona donde falleció una mujer al ser atropellada por un vehículo autónomo de Uber.

“Dejé en claro a los funcionarios de Uber después del accidente de Arizona que se tenía que completar una investigación federal completa, con reglas firmes para mantener las calles seguras, antes de estar de acuerdo con la compañía para comenzar a probar en las calles de Pittsburgh nuevamente”, dijo el mandatario.

Bill Peduto, alcalde de Pittsburgh (Foto Post Gazzette)

Según Peduto, la empresa no le manifestó su decisión y lo obligaron a conocer la noticia a través de informes en las redes sociales. “Esta no es la forma de reconstruir una relación de trabajo constructiva con el gobierno local, especialmente cuando se enfrenta un asunto de seguridad pública”, añadió.

De acuerdo a la oficina del alcalde, el Departamento de Movilidad en Infraestructura de Pittsburgh fijó nuevas condiciones, una de ellas destaca la restricción de automóviles sin conductor a 25 millas por hora mientras se transite en las carreteras de la ciudad, fuera del límite de velocidad publicado.

Este jueves se conoció que Uber canceló la creación de vehículos autónomos en Arizona luego del incidente. Uber Technologies Inc no va a cerrar definitivamente el programa de vehículos autónomos, señaló un portavoz, pues éste se mantendrá con pruebas más limitadas en Pittsburgh, Pensilvania y California. Dichos test sin conductor se reanudarán este verano.