El tema político ligado a lo digital sigue siendo en tema recurrente por estos días, en especial en Estados Unidos donde sus máximas autoridades, encabezadas por el mismo presidente Donald Trump, han establecido una confrontación con las principales compañías tecnológicas e informáticas por lo que han denominado un mal funcionamiento de sus plataformas y manejo inadecuado de la información.

Este miércoles se vivió un nuevo capítulo en la guerra frontal entre Gobierno y empresas del sector, luego de que, tal como estaba previsto, ejecutivos de Facebook y Twitter comparecieran ante el Congreso de Estados Unidos a fin de ofrecer su versión acerca de las posibles injerencias extranjeras sobre la política de esa nación.

La presidenta de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, testificó junto con el presidente ejecutivo de Twitter, Jack Dorsey, a fin de defender a sus empresas de las acusaciones por parte de los legisladores, que consideran su fracaso en combatir continuos esfuerzos extranjeros por influir en la política interna.

Cada uno habló por separado y pese a mantener su posición inicial de negar un funcionamiento que atente contra la seguridad nacional, en líneas generales sí reconocieron que en su momento hubo ciertos fallos en los controles internos para evitar las denominadas campañas de desinformación con fines políticos y también en cuanto a las acciones posteriores para acabar con el flagelo.

Larry Page, director ejecutivo de la empresa matriz de Google, Alphabet, también fue invitado a participar en la audiencia, pero la compañía se negó a enviarle.

La Comisión de Inteligencia del Senado investiga los esfuerzos de Rusia para influir en la opinión pública estadounidense, luego de que las agencias de inteligencia de Estados Unidos concluyeron que entidades respaldadas por el Kremlin habían intentado aumentar las probabilidades de que Trump fuera elegido en 2016.

Moscú niega la participación, y Trump, apoyado por algunos de sus colegas republicanos en el Congreso, ha calificado reiteradamente las investigaciones sobre el asunto como una cacería de brujas partidista o un engaño. Algunos republicanos también acusaron a las compañías de redes sociales de tener prejuicios contra Trump y otros conservadores.

Representantes de las compañías han viajado a Washington varias veces para testificar en el Congreso, incluidas 10 horas de preguntas al presidente ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, durante dos días en abril.

Hacen mea culpa

Al igual que sucedió con el sonado caso de Cambridge Analytica, Facebook admitió ante la Comisión de Inteligencia del Senado su tardanza en responder a los esfuerzos de Rusia por interferir en los comicios y la discusión política estadounidense en 2016.

“Hemos eliminado cientos de páginas y cuentas involucradas en un comportamiento inauténtico coordinado, lo que significa que engañaron a otros sobre quiénes eran y qué estaban haciendo”, expresó Sheryl Sandberg.

“Cuando malos agentes intenten usar nuestro sitio, los bloquearemos”, añadió la directiva en declaraciones por la tanda de la matutina divulgadas por las principales agencias noticiosas.

Dorsey proseguirá su testimonio en el Senado con una comparecencia en la tarde en una audiencia que analiza el tema en la Cámara de Representantes.

Por su parte, Dorsey también describió la supervisión más estricta de Twitter sobre el uso malicioso de su plataforma, incluida la notificación a las autoridades el mes pasado de cuentas que parecían estar en Irán. Y agregó que se suspendieron 770 cuentas por violar las políticas de Twitter.

En su discurso enfatizó ante los legisladores que Twitter “no estaba preparado” y que estaba “mal equipado para la inmensidad de los problemas” que han surgido últimamente. “El abuso, el acoso, los ejércitos de ‘trolls’, la propaganda a través de robots y la coordinación humana, las campañas de desinformación y las burbujas divisorias de filtros: esa no es una plataforma pública saludable”, apuntó.

“Los cambios requeridos no serán rápidos ni fáciles pero hoy nos comprometemos con la gente y este comité a hacerlo abiertamente”, zanjó Dorsey.

Facebook, Twitter y otras empresas de tecnología han estado a la defensiva durante muchos meses sobre la actividad política en sus sitios, así como sobre las preocupaciones respecto de la privacidad de los usuarios.

“Desafortunadamente, lo que describí como una ‘vulnerabilidad de seguridad nacional’ y ‘riesgo inaceptable’ en noviembre no se aborda”, dijo el senador Richard Burr, presidente republicano de la comisión. “Claramente, este problema no va a desaparecer. Ni siquiera estoy seguro de que vayamos en la dirección correcta”, agregó.

Antes de la audiencia y en una renovada crítica, Trump acusó a las redes sociales interferir en las elecciones de medio término que se celebrarán en noviembre en Estados Unidos, sin ofrecer ninguna evidencia, y agregó que son empresas “superliberales”, según una entrevista publicada el miércoles por Daily Caller.

Cuando comenzó la audiencia, las acciones de las redes sociales cayeron. Twitter bajó un 4,5 por ciento y Facebook, un 1 por ciento.