El principal regulador de medios de Egipto implementó este martes restricciones más severas que le permiten al Estado bloquear páginas web e incluso cuentas de redes sociales con más de 5,000 seguidores si se consideran una amenaza para la seguridad nacional.

La decisión es el último paso del Gobierno del presidente Abdel-Fattah el-Sissi para reprimir la disidencia. En los últimos años, Egipto ha lanzado una represión sin precedentes contra reporteros y medios de comunicación, encarcelando a docenas y ocasionalmente expulsando a algunos periodistas extranjeros, reseñó AP.

Las nuevas regulaciones, publicadas en el diario oficial el lunes por la noche, permiten que el Consejo Regulador de los Medios Supremos bloquee los sitios web y las cuentas de “noticias falsas”, e imponga multas severas de hasta 250.000 libras egipcias (US$ 14,400), sin tener que obtener una orden judicial.

Reconocidos periodistas egipcios han tildado de inconstitucionales estas medidas, diciendo que otorgan poderes de gran alcance a las autoridades para censurar a los medios de comunicación, en violación de las libertades de prensa básicas.

Mohamed Abdel-Hafiz, miembro de la junta directiva del sindicato de periodistas, dijo que el gobierno de El Cairo está amenazando a los periodistas con “violaciones de seguridad nacional vagamente definidas, así como normas políticas, sociales o religiosas vagamente definidas”.

El documento de nueve páginas brindó una extensa lista de temas prohibidos, que incluyen “cualquier cosa que incite a violar la ley, la moral pública, el racismo, la intolerancia, la violencia, la discriminación entre los ciudadanos o el odio”.

Los medios que sigan publicando “material ofensivo” serán multados con hasta cinco millones de libras egipcias (alrededor de 298.000 dólares). Las nuevas regulaciones fijan la misma sanción para los medios que publiquen contenido sin obtener derechos de distribución, más una compensación adicional.

Egipto continua siendo uno de los peores carceleros de periodistas en el mundo, por detrás de China y Turquía, de acuerdo al Comité para la Protección de los Periodistas.