EEUU ha emitido una nueva directiva a operadores y propietarios de oleoductos para evitar que se repita un hackeo como el del pasado 7 de mayo a Colonial Pipeline, que provocó una escasez de combustible en varios estados del país.

A partir de este viernes, día en que entra en vigencia la ordenanza, los operadores deberán realizar una evaluación de seguridad cibernética a su infraestructura, y contar con un coordinador de ciberseguridad disponible las 24 horas, durante siete días a la semana. El encargado tendrá que comunicarse con las autoridades en caso de un ataque informático.

De no cumplir la nueva directiva emitida por el Departamento de Seguridad Nacional, los propietarios y operadores de oleoductos, líquidos peligrosos, gasoductos o instalaciones de gas natural, podrían enfrentar sanciones económicas de hasta 7.000 dólares por día.