Estados Unidos no cede en su intento por bloquear a las compañías chinas del equipamiento de telecomunicaciones que se despliegue en su territorio.

 

Como viene demostrando la 5G y la pandemia por el covid-19, las redes de telecomunicaciones son cada vez más estratégicas para la competitividad de las naciones.

 

Para Estados Unidos, el uso de equipamiento de compañías chinas es un peligro a la seguridad nacional.

 

Así se ha demostrado en una larga batalla que tiene un nuevo capítulo con la última decisión de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC).

 

La FCC bloqueó a Huawei, ZTE y sus afiliadas y subsidiarias de participar como proveedores en proyectos que utilicen los recursos del servicio universal.