Heberto Alvarado Vallejo

Recientemente vi en Televisión como un joven youtuber manifestaba su disposición a hacer lo que fuere necesario para lograr incrementar las vistas de sus vídeos. “Estaría dispuesto a quemar mis testículos en vivo si eso me permite tener más vistas en Youtube”.

Este tipo de distorsiones, deben encender las alarmas de la familia y la soeciedad.
No somos queremos ser aburridos y moralistas. Advierto, esto desde mi responsabilidad como editor general de HormigaTV. Sin embargo, es conveniente reaccionar. La juventud está cayendo en un lugar desconocido, donde lo irreal, lo digital y lo virtual, tiene el mismo peso que lo natural, tangible y cotidiano.

El ejemplo más notable de esta distorsión lo pudimos ver la semana pasada con la yotuber de oriden iraní, Nasim Aghdam, quien se suicidió y estuvo a punto de asesinar a personas en la sede de Youtube.

Su acto de protesta llegó al extremo y sólo cabe preguntarse ¿Es un hecho aislado o es sólo la punta del iceberg de un problema mucho mayor que se está gestando entre la juventud?.

Hay en el mundo actual hay tantos problemas y flagelos que necesitan del compromiso de la juventud que me parece un desperdicio que tanto talento se diluya en el egocentrismo, el deseo de figurar y en el fanatismo.

El mundo necesita que las tecnologías y la juventud, ayuden a construir una mejor sociedad… Sólo pensemos en el mundo que tendremos en 50 o 100 años… Si no tomamos los correctivos a tiempo veremos más situaciones lamentables como esta.

Si lamentablemente como SOCIEDAD hemos llevado y ampliado nuestras bajas pasiones a Internet, debemos hacer un esfuerzo por frenar tal desparpajo y comenzar a construir un mejor planeta y sobre todo una mejor humanidad.