El director de Defense Distributed (DD), Cody Wilson informó este martes que comenzó a vender los planos para la fabricación de armas 3D, desobedeciendo un mandato judicial.

Un juez federal de Estados Unidos determinó este lunes el bloqueo hasta que se resuelva el caso o se emita nueva orden de la distribución de armas de fuego 3D impresas mediante páginas web.

Wilson, cuya compañía fabricó la primera pistola hecha con una impresora 3D, alegó que la orden del magistrado de la corte federal del Distrito del estado de Washington, Robert Lasnik se refiere a “la distribución gratuita de los planos” y a la forma de envío de los mismos en base a cuestiones de seguridad, no a su comercialización responsable.

“La orden nos impidió simplemente regalar las cosas, se trata solo de una autorización para poder venderlo, ya que podemos enviarlo por correo electrónico o en una memoria USB, de manera segura”, explicó Wilson durante una conferencia realizada en Austin (Texas), donde se encuentra la sede de DD.

Según el joven empresario, su empresa recibió 392 pedidos de planos de armas 3D en la hora aproximada que duró la conferencia de prensa, con ofertas “de entre 1 y 15 dólares”.

La compañía no fija ningún precio para los archivos, aunque Wilson reconoció que “la publicidad generada por la pelea legal” les ha permitido recaudar 200 mil dólares en donaciones en una semana, la mitad del dinero que pretenden alcanzar para continuar el desarrollo del proyecto.