Bélgica sigue su paso raudo en Rusia 2018. Los “Diablos Rojos”, pese a no estar entre el grupo de los llamados grandes favoritos, empieza a tocar duro la puerta para que los tomen en cuenta, tal como sucedió este jueves cuando superaron 1-0 a Inglaterra para arrebatarle el liderato del Grupo G con el valor agregado de hacerlo con puntaje perfecto.

Un gol de Adnan Januzaj al minuto 51 dio la victoria a los dirigidos por Roberto Martínez, que sellaron el boleto a la fase de los octavos de final con un pleno de tres triunfos (tercer equipo que lo logra tras Uruguay y Croacia), y se enfrentará en la siguiente fase a Japón, segundo clasificado del grupo H, el próximo lunes en Rostov del Don.

Por su parte, el conjunto de los “Tres Leones”, nada pudo hacer para mantenerse en lo más alto y ahora deberá medir fuerzas el martes en Moscú contra el puntero de la llave H, Colombia.

Con los dos equipos ya clasificados para octavos antes incluso del pitido inicial, los seleccionadores inglés y belga alinearon dos onces que poco tenían que ver con los de sus dos últimos partidos.

Inglaterra empezó el partido dejando en el banco, de entrada a su goleador Harry Kane, máximo artillero del Mundial, mientras Bélgica sentaba a hombres como Kevin de Bruyne y Eden Hazard.

La falta de referencias de los jugadores se hizo sentir desde los primeros compases, aunque, pese a los cambios, los belgas demostraron que, incluso con suplentes, son claros aspirantes a estar en la final.

Los ‘Diablos Rojos’ combinaban y llegaban con el balón controlado a los dominios del portero Jordan Pickford, frente a una selección inglesa más directa que recurría a los pases largos buscando a sus hombres de arriba, para la ocasión Marcus Rashford y Jamie Vardy.

Se fueron al descanso con un 0-0, pero el partido aumentó su ritmo tras la pausa, después del gol belga que daba la vuelta al grupo, descabalgando a Inglaterra del primer puesto.

Januzaj recibió el balón en el pico del área para recortar dos veces y soltar un disparo con la zurda que se coló por la escuadra en el segundo palo de Pickford (51).

El gol cayó como un jarro de agua fría sobre los ingleses, que dieron un punto más de velocidad a su juego para intentar equilibrar el marcador, mientras Bélgica pareció dar un paso atrás, aunque se mostraba sólida en defensa.

El último cuarto de hora fue un intercambio de golpes, con el balón yendo de un lado a otro del campo, aunque Bélgica aún pudo aumentar más su renta en un disparo de Dries Mertens que obligó a una soberbia estirada de Pickford (88).