Un fallo de la Corte Suprema de Justicia de México que otorga a las agencias financieras del país acceso automático a la información bancaria de ciudadanos y empresas provocó la indignación este jueves de defensores de la privacidad y otros.

La decisión judicial se produjo luego de que un empresario acusara al Ministerio de Hacienda de vulnerar su derecho constitucional a la privacidad por solicitar documentos bancarios ante sospechas de fraude fiscal.

Cuatro de los cinco magistrados de la cámara votaron el miércoles a favor de dar a las autoridades fiscales y financieras una amplia visibilidad sobre la información bancaria de los ciudadanos, eliminando la necesidad de una orden judicial. Argumentaron que el derecho de las personas a la privacidad bancaria era secundario a los esfuerzos contra el lavado de dinero y la lucha contra el fraude fiscal.

Jesús Zambrano, un destacado político mexicano de izquierda, tuiteó que a su partido, el PRD, le preocupaba que la decisión fuera una «posible violación y transgresión de millones de mexicanos».

Agregó que el fallo fue «terrorismo fiscal» y dijo que rechaza el intento de «apretar a los contribuyentes».

El multimillonario mexicano Ricardo Salinas en un tuit calificó el fallo de «locura» y alentó a la corte a reconsiderar.

Históricamente, las autoridades fiscales requerían una orden judicial para investigar a los sospechosos, en un esfuerzo por evitar la selección arbitraria.

La decisión será una victoria para el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, quien ha sido un firme defensor de que las agencias tributarias se vuelvan más duras con las grandes empresas.

Margarita Ríos-Farjat, ministra de la Corte Suprema de México, dijo en una entrevista en la radio local el miércoles que los nuevos poderes se aplicarían con cuidado. Dijo que podría alentar a las personas a ser más diligentes en sus declaraciones de impuestos y enfatizó que las autoridades no tendrían acceso directo a las cuentas ni la capacidad de incautar fondos.

El fallo sigue al rechazo de la Corte Suprema el mes pasado de un registro biométrico propuesto de usuarios de teléfonos celulares. Los jueces dictaminaron que obligar a los usuarios a registrar sus datos sería una violación de los derechos humanos y la privacidad.

Fuente: Reuters