La selección de Croacia acabó con la mala racha de los favoritos, aunque tuvo que batallar y sufrir frente a Dinamarca, a la que solo pudo vencer en la tanda de penales 3-2, gracias a una monumental actuación de su portero Danijel Subasic, que atajó tres remates desde los doce pasos y permitió a los balcánicos meterse en los cuartos de final del Mundial de Rusia-2018.

Y en los penales apareció un soberbio Subasic para atajar tres penales a los daneses e Iván Rakitic se encargó de darle la victoria a Croacia al marcar el quinto remate de los suyos.

El partido y la prórroga de este choque de octavos había quedadó igualado 1-1 con goles de Jorgensen para Dinamarca al minuto de juego y Mario Mandzukic para Croacia tres minutos más tarde.

Al final para los croatas poco importó su juego deslucido, su arquero salvó la noche y están entre los mejores ocho del Mundial de Rusia, una etapa en la que ahora deberán medir fuerzas ante el anfitrión que, en una nueva proeza había dejado en el camino horas antes a la favorita España, también en la definición desde el punto fatídico.

POCA EMOCIÓN

Un inicio infartante con dos goles en cuatro minutos puso las expectativas por el cielo, pero ni los hombres de Zlatkko Dalic ni los del noruego Age Hareide dieron la talla.

Todo comenzó al revés para Croacia, que en el segundo minuto encajó el primer gol. La única novedad en la alineación de Dinamarca, el lateral izquierdo Jonas Knudsen, hizo un saque de banda tremendo que acabó rematando Mathias Jorgesen al fondo de la red de Subasic.

Fue un palo que duró muy poco, porque en dos minutos Croacia arregló el desaguisado gracias al estreno de Mario Mandzukic en la competición. El jugador del Juventus recogió un rebote dentro del área pequeña y, con mucho oportunismo, empató el duelo.

Entonces comenzó otra pelea, la del gobierno del centro del campo que no ganó nadie. Atrás quedaron 90 minutos para el olvido de ambos equipos que se repitieron en las jugadas y carecieron de profundidad para matar al rival.

Parecía que ninguno de los dos equipos quería ganarlo, en especial un Croacia que en la segunda parte del tiempo complementario tuvo un penal a favor que Luka Modric remató débil, facilitando la tarea del arquero Kasper Schmeichel que atajó el tiro.

Con el ánimo por el piso de los croatas llegó la tanda de penales, pero poco importó para Rakitic y un Modric que se recuperó anotando su penal.

Allí, la historia fue cruel con el otro portero, Kasper Schmeichel. Siguió deteniendo penaltis en la tanda definitiva. Pero sus compañeros no acertaron, incluido Eriksen, que chocó con Subasic.

Al final, Ivan Rakitic marcó el definitivo, evitó un día trágico a Modric y su generación no será una generación perdida. Si Rusia lo permite en cuartos, claro.