La novela de Croacia en este Mundial se sigue escribiendo con mucho drama, pero su libreto se sigue extendiendo, pues los balcánicos otra vez superaron la lotería de los penales y dejaron en el camino al anfitrión Rusia en Fisht para meterse en las semifinales del torneo.

Veinte años después del logro de la generación dorada de entonces, los hombres de Zlatko Dalic disputarán las segundas semifinales de la historia de su país, conjurando así su maleficio contra la selección anfitriona de un Mundial, tras perder a manos de Francia en 1998 y de Brasil en el partido inaugural de 2014.

En la definición desde el punto fatídico, Croacia salió airosa 4-3 tras el empate 2-2 en los 120 minutos y avanzó a semis donde se enfrentará a Inglaterra, que más temprano eliminó a Suecia.

Ivan Rakitic, como ya hiciera en octavos contra Dinamarca, se encargó de anotar el quinto y definitivo remate de los croatas desde los doce pasos para darle la clasificación a su país a semifinales.

Un gol de cabeza de Domagoj Vida en el minuto 101 puso a Croacia al frente en el alargue 2-1 pero Mario Fernandes a los 115 minutos, también de cabeza, igualó a dos en el partido jugado en el estadio Olímpico de Sochi.

El ruso Denis Cheryshev había abierto el tanteador para Rusia con un golazo desde fuera del área a los 31 minutos y Andrej Kramaric empatado para los croatas ocho minutos más tarde.

En la tanda de penales, Danijel Subasic detuvo el tiro de Fedor Smolov y Mario Fernandes envió su disparo afuera, dejando colgadas de un hilo las esperanzas y sueños de los rusos de alcanzar las semifinales mundialistas por primera vez desde la desaparición de la Unión Soviética.

Rakitic anotó el penal definitivo para dar el pase a los balcánicos, que de esta manera igualan la gesta de la generación de Davor Suker, que llevo a Croacia a semifinales de Francia-1998.

Croatas e ingleses se medirán en semifinales el miércoles en Moscú. La otra semifinal la protagonizarán el martes a la misma hora, en San Petersburgo, Francia y Bélgica.