Cristiano Ronaldo ya era mundialmente conocido cuando pasó a formar parte de las filas del Real Madrid proveniente del Manchester United, pero su impacto global y prestigio se elevaron a un nivel estratosférico con todo lo logrado durante su estadía en el club merengue.

Cinco balones de oro, cuatro Ligas de Campeones, dos coronas en el circuito español y un lote más de galardones individuales y colectivos es el balance de la carrera del futbolista portugués con la “Casa Blanca”.  Sin embargo, ni todos estos logros fueron suficientes para que CR7 permaneciera en el equipo de la capital.

A sus 33 años, el nativo de Madeira conmocionó al mundo entero con su sonado traspaso al Juventus italiano, elenco en el cual tratará de mantener su nivel y, por sobre todas las cosas, ayudar a los bianconeris y conseguir el anhelado título de la Championship, una corona que paradójicamente, el propio lusitano se la negó la campaña pasada con su soberbia actuación en semifinales marcando el famoso gol de chilena que dejó perplejo no solo al portero Gianluigi Buffon sino a todo el planeta.

“Gigi” no podrá ser su compañero al firmar con el PSG, pero la Vecchia Signora potencia enormemente su plantilla y dará un nuevo aire a una Serie A que había perdido atractivo los últimos años respecto a las otras ligas importantes de Europa.

“He reflexionado mucho y sé que ha llegado el momento de un nuevo ciclo. Me voy pero esta camiseta, este escudo y el Santiago Bernabéu los seguiré sintiendo siempre como algo mío, esté donde esté”, señaló el astro  en una carta publicada en la página de internet del Real Madrid.

La Juventus de Turín anunció poco después que pagará 100 millones de euros al Real Madrid por el traspaso de Ronaldo, “además de la contribución de solidaridad estipulada en el reglamento de la FIFA, y los gastos accesorios por valor de 12 millones de euros”.

Récord a récord, este atacante rápido y potente (1,85 metros, 80 kilogramos), hábil con los dos pies y con la cabeza, es el máximo goleador histórico del Real Madrid, de la Liga de Campeones y de la selección portuguesa.

En 2016 fue capitán de la selección lusa que ganó la Eurocopa, convirtiéndose todavía más en héroe nacional y curando la herida que sufrió cuando, siendo muy joven, vio cómo el título europeo se le escapaba a su Seleçao en 2004, siendo la anfitriona.

Todo este impresionante currículum más al valor agregado de ser una verdadera mina de oro en cuanto a publicidad y mercadeo se refiere, conforman parte esencial en las razonas de la Juve por hacerse con los servicios de Cristiano.

Ahora tendrá como acompañante al argentino Gonzalo Higuaín (a quien precisamente quebró el récord de la transferencia más cara del equipo y el fútbol italiano), formando así unas de las duplas de atacantes más poderosas de los últimos tiempos. Los también suramericanos Paulo Dybala y Juan Guillermo Cuadrado también se encuentran en un frente ofensivo que desde ya hace soñar al país de la bota.

Llega a un nuevo circuito, con otra dinámica en los partidos y en especial con una dureza defensiva que podría hacerle un tanto difícil la transición, aunque de su lado está el hecho de ahora pertenecer a un equipo que ha dominado a placer el torneo local en tiempos recientes (ha ganado los últimos siete scudettos de forma consecutiva), y con una nómina plagada de nombres destacados que lo hacen la máxima referencia en Italia. Ahora Cristiano y la Juve tratarán de dar el salto de calidad en busca de su asignatura pendiente: la ansiada “orejona” .

Mientras unos gritan de jubilo, desde la otra acera llegan las dudas, pues la salida de Ronaldo se suma a la ya conocida del director técnico Zinedine Zidane, para muchos, otro de los mayores artífices de una etapa sensacional que se vivió en los predios del Santiago Bernabéu.

Tampoco habrá, al menos en la liga española, el constante morbo producto de las perennes comparaciones entre el portugués y Lionel Messi en la discusión por ser el mejor jugador del mundo. Los clásicos Barcelona-Real Madrid tendrán ya otro ambiente.

Lo cierto es que más allá de las especulaciones por las razones que incidieron en su partida hacia Italia, pasará algo de tiempo para que la noticia deje de rodar, pues no todos los días se produce un cambio de esta magnitud. 451 goles en 438 partidos oficiales y ser la máxima figura en la consecución del triplete en Champions, colocan a Ronaldo en un sitial privilegiado dentro de la vasta y rica trayectoria madridista.

Ni más ni menos, en el olimpo de la Casa Blanca.