La noticia sorprendió en 2014. Andy Rubin, creador del sistema Android y una figura clave dentro de Google desde que ingresara en la compañía en 2005,abandonaba la directiva del gigante tecnológico alegando que quería centrarse en su proyecto personal. En aquel momento nadie se planteó que detrás de su decisión pudiera haber motivos ocultos, aunque ahora, tres años después, un informe puede ofrecer distintas respuestas a tan inesperada salida.

Una investigación realizada por el medio estadounidense The Information afirma que una empleada, de la que no se ha revelado su nombre, elevó una queja al departamento de recursos humanos de Google informando de una actuación «inapropiada» por parte de Rubin. No ha trascendido tampoco la gravedad de los hechos, aunque es público que las relaciones entre empleados y superiores están prohibidas.

Todo apunta a que la denuncia estuvo motivada por una relación que salió mal, y el informe concluía que el comportamiento del cofundador de Android «había sido incorrecto y de mala fe», cuestión por la que habría salido de Google (no se sabe si de forma libre o involuntaria) en 2014, dejando a Sundar Pichai a cargo del departamento de robótica de la compañía, hasta entonces liderado por Rubin, donde había aterrizado menos de un año antes tras dejar la dirección de Android.

Aunque el exdirectivo de Google no se ha pronunciado al respecto, Mike Sitrick, representante de Andy Rubin, ha afirmado: «Cualquier relación que Rubin tuvo mientras estuvo en Google fue consensuadaLa compañía nunca le informó mientras trabajaba en Google sobre el hecho de haber incurrido en malas conductas. Y él no lo ha hecho, ni cuando estuvo en Google ni desde entonces».

La salida de Essential, ¿coincidencia?

Después de desvincularse de Google, Rubin creó en 2015 la compañía Essential, especializada en hardware y con prometedores proyectos en el campo de los terminales móviles. El Essential Phone estaba llamado a ser uno de los móviles del año, avalado por la experiencia de Rubin en el campo. Sin embargo, al mes de su presentación oficial, comenzaban los primeros problemas: el dispositivo no llegaba a las tiendas en el tiempo prometido y las expectativas caían de forma paralela a sus ventas (y también su precio).