Para el cierre de 2019, se registraron casi unos 4.4 billones de usuarios activos que ingresan de manera constante en internet, esto representa el 57% de la población mundial; y casi el 91% de los usuarios de internet ingresan desde sus dispositivos móviles, unos 3.4 billones son usuarios activos en plataformas social media y 3.2 billones son usuarios que acceden en dispositivos móviles.

Todo lo que implica las redes sociales, no solo hace referencia a las estrategias que buscan convencer a clientes para que compren través de ellas, sino que en muchos casos, hacen uso directo de los servicios de un influencer.

Los influencers son figuras con reconocimiento en las principales redes sociales, como Facebook, Twitter e Instagram, que cuentan con la suficiente credibilidad dentro de nichos específicos, por lo que hacen recomendaciones de productos, de servicios, estilos de vida, consejos y hasta motivación a su comunidad digital, aunque muchos también se encargan de vender directamente un producto o servicio.

Su poder, además de estar fundamentado en la confianza que le tienen sus seguidores, se basa en el poder que les aportan las redes sociales para viralizar el contenido que promocionan. Sin embargo es prudente destacar que actualmente también existes alternativas, como la compra de likes en instagram debido a que por medio de esta acción se genera un mercado muy llamativo y rentable. Aún así, y más allá de sus seguidores, estos líderes de opinión generan un impacto muy fuerte, para bien o para mal.

YouTube ha sido una plataforma que catapultó de forma rápida el crecimiento de estos influenciadores, viralizando videos que pueden ser visualizados libremente por cualquier usuario alrededor de todo el mundo; pero sin quitarles el mérito ya que gracias a sus capacidades de desarrollar una comunidad de seguidores en sus redes sociales, terminaron generando un vínculo cercano y fuerte con sus ellos.

 

¿QUIÉN TIENE EL VERDADERO PODER?

Gaby Castellanos, venezolana, comunicador social, y especializada en publicidad, ha sido por varios años la personalidad más importante de España en este sector, alcanzando un merecido espacio en el mundo empresarial y de mercadeo. La revista Fast Company la destacó como una de las 50 personas más influyentes del mundo, y la personalidad más importante en España en el sector de la publicidad en 2010; una de las 3 más importantes durante 2011 y 2012; una de los Top 25 Power People in Latin America Advertisin; una de las 100 gerentes internacionales más importantes en Latinoamérica y de las TOP 100 mujeres líderes de España 2012, 2013 y 2014.

“Tener influencia más que popularidad o beneficio, es una responsabilidad, la responsabilidad de tener personas que pueden dar como válida tu opinión o visión sobre lo que sucede, piensas o sientes; y cualquiera con un teléfono puede influenciar pequeños o grandes segmentos de la población, pero esa influencia puede ser tanto negativa como positiva”.
En manos del consumidor y del usuario está el discernir qué quiere seguir: si lo mejor de las personas o lo peor, puntualiza. “Siempre he dicho, durante mis más de 30 años de profesión, el poder está en manos del consumidor, y es él quien decide con quién lo comparte; en Social Media desde la primera red social en 1997 con los primeros followers o amigos en Twitter y Facebook por el 2004, que el usuario tiene el mayor poder y decide a quién darlo: el follow y el
unfollow”. Sin los followers, nadie tiene poder en el online, y es el unfollow la mayor representación de inconformidad o disgusto, apunta.
Ojalá los consumidores y/o usuarios se dieran cuenta del poder que tienen, que estuvieran conscientes de que ellos pueden cambiarlo todo, así como entregan amor e influencia también, pueden quitarla, apunta sin titubeos Castellanos.

Pero ¿cuánto le puede costar a un influencer un error? La llegada de los influencers cambió para siempre la narrativa de las marcas, de hecho según la firma Nielsen, la publicidad por parte de instagramers obtiene mejor impacto que la televisión, incluso aseveran que el marketing de influencers es 60% más efectivo en el momento cambiar la percepción de la audiencia.

Pero ¿qué pasa cuando estos se equivocan? Ahora los usuarios de instagram y otras redes afición para mostrar tutoriales y rutinas de belleza pasó a ser una fuente de múltiples ingresos; las redes sociales se convirtieron en las principales vitrinas para las marcas.

La publicidad encubierta es uno de los grandes problemas en el marketing de influencia, dado que los seguidores lo sienten como publicidad engañosa.

Otro error recurrente es incitar a discusiones y dar uso a sus comunidades para sentenciar o tomar posición en preferencias y generar conflicto, allí es donde la comunidad debe sancionar este tipo de acciones, y el buen influencer debe recordar la responsabilidad de serlo.