Las operadoras Telefónica Brasil (Vivo), Claro y Tim se adjudicaron este jueves las principales concesiones para operar la telefonía 5G en Brasil, en una subasta de los derechos sobre cuatro bandas de radiofrecuencia y que supuso uno de los mayores concursos del sector en el mundo.

De las cuatro radiofrecuencias ofertadas (700 MHz, 2,3 GHz, 3,5 GHz y 26 GHz), la banda 3,5 GHz era la más codiciada, debido a que es la más utilizada a nivel mundial, por lo que la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel, regulador) la dividió en cuatro lotes nacionales de 80 MHh cada y ocho licencias regionales.

La subasta, en dos sesiones, seguirá este viernes pero ya con concesiones mucho menos importantes que las adjudicadas este jueves, una jornada que, según dijeron al cierre de la primera fecha los responsables de Anatel, fue “histórica”.

Claro, subsidiaria de la mexicana Telecom América y que cuenta con el 26 % del mercado brasileño de telefonía celular, se adjudicó el primer lote nacional al ofrecer por la licencia 338 millones de reales (unos 60,5 millones de dólares) y superar a las otras dos candidatas, Telefónica Brasil y TIM, que optaron por no aumentar sus ofertas.

El segundo lote de operación nacional se lo adjudicó Vivo, la marca que utiliza en Brasil la subsidiaria del grupo español Telefónica y con el 33 % de la cuota del mercado, con una oferta de 420 millones de reales (75,2 millones de dólares), mientras que la italiana TIM se quedó con el tercero tras presentar la única oferta válida, por 351 millones de reales (62,9 millones de dólares).

Las tres mayores operadoras brasileñas igualmente hicieron propuestas para el cuarto y último lote nacional, pero ninguna pudo participar porque ya habían vencido las disputas anteriores.

Con la concesión de las licencias, que se extenderán por un plazo de 20 años, Vivo, Claro y TIM se comprometen a llevar la tecnología 5G a todos los municipios con más de 30.000 habitantes, además de fibra óptica de alta capacidad para 530 ciudades hasta 2025.

Los ocho bloques regionales para operar en la banda 3,5 GHz, de los cuales dos no recibieron ofertas, fueron repartidos entre las empresas Sercomtel, Brisanet, Consorcio 5G Sul, Cloud2U y Algar Teleco.

También este jueves, Winit II Telecom superó la oferta de otros dos concursantes y remató la frecuencia de 700 MHh por un valor de 1.427 millones de reales (unos 255,7 millones de dólares).

En cambio, la compañía deberá implementar la tecnología 4G en diversas carreteras y otras localidades del país.

Con el concurso, cuyos cálculos oficiales prevén unas inversiones por 50.000 millones de reales (8.960 millones de dólares), el Gobierno de Jair Bolsonaro espera poner en marcha una “verdadera revolución digital” en Brasil, que cuenta con unos 213 millones de habitantes.

Asimismo, permitió la creación de al menos tres nuevas operadoras en el mercado brasileño, ya que algunos de los vencedores de las disputas tan solo ofrecían hasta el momento servicios de infraestructura, lo que deberá aumentar la competencia en el sector.

“Ya no podemos hablar de inclusión social disociada de la inclusión digital”, señaló durante la ceremonia de apertura del certamen el presidente de Anatel, Leonardo de Morais.

Las empresas ganadoras deberán ahora invertir en la instalación de redes 4G en los municipios con más de 600.000 habitantes, en el servicio de itinerancia nacional obligatorio y en la cobertura de 48.000 kilómetros de carreteras de todo el país con internet de alta velocidad, entre otros compromisos.

El Gobierno prevé que todas las capitales brasileñas contarán con cobertura telefónica 5G hasta el 31 de julio de 2022.

Después de las capitales, el servicio deberá extenderse a las ciudades con más de 500.000 habitantes y avanzar gradualmente, en un proceso que acabaría a comienzos de 2026, cuando se prevé que el servicio llegue a las localidades con menos de 30.000 habitantes. EFE