Existe una tecnología en desarrollo que permite almacenar hasta 360 TB de información en un disco de cuarzo 12 centímetros que puede tener una vida útil de 13.800 millones de años, se conoce como almacenamiento óptico 5D.

Los investigadores sostienen que  los discos de cuarzo utilizados, son capaces de resistir el contacto directo del fuego y soportar temperaturas de hasta 1000 grados Celsius; esto se debe a que la estabilidad térmica y la resistencia del cuarzo son muy altas, lo que hace posible que su estructura permanezca intacta durante millones de años.

Las características físicas de los discos, son bastantes similares a las de un CD; sin embargo, la tecnología que se utiliza para grabar datos en ellos es completamente diferente, ya que incluye un láser de femtosegundo.

El láser de femtosegundo, es capaz de emitir pulsos de luz con una duración de apenas pocas milésimas partes de la billonésima de un segundo, su funcionamiento es bastante similar al que se utiliza en cirugía ocular para operar las cataratas, la presbicia, la miopía y otros defectos de refracción de la luz.

El láser de femtosegundo, logra grabar la información en el disco de cuarzo al alterar su nanoestructura con incisiones diminutas, que codifican cada uno de los bits de los datos que queremos almacenar en el soporte. A diferencia de los dispositivos de almacenamiento actuales, el material grabado es permanente y no puede ser modificado o eliminado una vez almacenado.

Para leer la información codificada en los discos de cuarzo se usa un dispositivo que combina un microscopio óptico y un polarizador. Esta es la principal razón por la que aún no podemos disfrutar de este brillante avance de una forma cotidiana, los científicos aún trabajan en el desarrollo de una tecnología que permita minimizar el tamaño de los dispositivos lectores.

El almacenamiento óptico de datos 5D, ya ha utilizado varias veces por la fundación Arch Mission, una institución estadounidense que aspira a preservar todo el conocimiento de la humanidad utilizando un medio de almacenamiento que tenga la longevidad lo más extensa posible. Para este propósito, el disco de cuarzo le va como anillo al dedo.

Los dos primeros discos de cuarzo fabricados por Arch Mission Foundation, fueron a parar a las manos de Elon Musk. Uno de ellos contiene la biblioteca personal de este empresario sudafricano, y el otro acabó en Tesla Roadster que Musk lanzó al espacio a bordo del cohete Falcon Heavy el 6 de febrero de 2018.

Por los momentos, los científicos no han ofrecido detalles sobre cómo lograrán miniaturizar el aparato que tal vez muy pronto termine conectado a nuestros ordenadores y que nos permitirá almacenar una cantidad de datos nunca antes alcanzada.

Con información de Xataka.