Un ciberataque provocó el colapso de la sala de emergencias de un hospital alemán, lo que ocasionó fallas graves en los equipos, convirtiéndose en el motivo de la muerte de una persona mientras era trasladada a un centro de salud cercano.

Los ciber atacantes fueron informados por la policía local sobre las graves consecuencias de sus acciones, por lo que decidieron detener la amenaza y ofrecer el código para desencriptar los equipos afectados.