China tiene el objetivo de lanzar el último satélite BDS-3 en junio para completar la construcción de la constelación y ofrecer servicios de posicionamiento, navegación y sincronización de alta precisión y confiables en todo el mundo

Hace días, se realizaron pruebas en el Centro de Control de Satélites de Xi’an que mostraron que los enlaces entre los satélites del Sistema de Navegación por Satélite BeiDou son estables para garantizar que la constelación pueda ser completada como está programado