Un equipo de investigadores chinos ha demostrado que es posible establecer una comunicación cuántica segura entre dos estaciones terrestres a una distancia récord de 1.120 kilómetros y sin utilizar repetidores de seguridad intermedios.

 

El hito es considerado como un nuevo paso hacia la aplicación práctica de la comunicación cuántica.

 

La distribución cuántica de claves se considera una forma segura para permitir el intercambio de mensajes cifrados entre usuarios remotos.