Dos recientes investigaciones en China han hecho realidad la posibilidad de enviar mensajes entre dos personas solo con el pensamiento y controlar materiales con la mente, es decir, telepatía y telequinesis.

Estos descubrimientos no han sido del agrado de EEUU, generando preocupación en Washington. Según el informe del sitio web de El Español, el gobierno estadounidense ha empezado a vetar a las empresas del país asiático que participaron en estas “armas de control mental”.

Los estudios se basan en tecnologías no invasivas y en las posibilidades que ofrecen los metamateriales, que son compuestos artificiales con propiedades inusuales y que se conocen desde comienzos del siglo XX. Pueden interactuar con las ondas electromagnéticas, adaptar sus propiedades y cambiar de estado.

¿Cómo aplicaron la telepatía?

Un equipo del Instituto del Espacio Electromagnético de la Universidad del Sureste de China utilizó meta superficies para servir como “intermediarias” a la hora de enviar y recibir mensajes entre dos personas mentalmente.

Las meta superficies son, básicamente, la versión 2D de los metamateriales. Son unas láminas muy delgadas de apenas unas micras de grosor elaboradas con nanoestructuras, con las que se pueden controlar todo tipo de radiaciones electromagnéticas.

La investigación logró relacionar la señal de ondas cerebrales P300 con las propiedades de una meta superficie. Para ponerlo en práctica, participaron dos voluntarios como emisor y receptor, respectivamente.

Al emisor se le aplicó un electroencefalograma para monitorizar sus ondas cerebrales en tiempo real, con especial atención a la señal P300. Esos impulsos eléctricos se pasaron a un código binario, utilizado para controlar las propiedades de la meta superficie.

Cada cambio en la señal modifica de manera inalámbrica la meta superficie del receptor, la descodificaba y la traducía a texto para que fuera legible. Algunos mensajes exitosos fueron “hola mundo” y “BCI meta superficie”, que tardaron cinco segundos por letra.

Este hallazgo podría servir en la lucha de los discapacitados y pacientes con esclerosis lateral amiotrófica, que podrían comunicarse pensando las palabras y escribiéndolas gracias a las metas superficies.

Telequinesis, sacada de la Sci-Fi

El equipo de la Universidad de Ingeniería de la Fuerza Aérea, liderados por el profesor Wang Jiafu, realizó un estudio sobre la telequinesis, publicado en la revista científica eLight.

Los expertos se basaron en las metas superficies programables, capaces de generar o manipular ondas de radio conectadas por cable a los usuarios. Sin embargo, los investigadores desarrollaron un nuevo concepto: meta superficie controlada por la mente a distancia (RMCM), mediante ondas cerebrales.

Esta aproximación permite controlar las metas superficies a través del pensamiento, transmitido de forma inalámbrica con ayuda de unos electrodos y una conexión por bluetooth

El equipo fabricó un prototipo de RMCM al construir y conectar un módulo de control de la meta superficie, un módulo de extracción de las ondas cerebrales, el módulo de transmisión inalámbrica por bluetooth, una alimentación de corriente continua y un microordenador de un solo chip.

El experimento midió la atención de la persona a la que le pusieron los electrodos. La voluntaria se sentó en una cámara anecoica diseñada para bloquear el sonido y las ondas electromagnéticas del entorno.

Le pidieron que cerrara los ojos y pasará por distintos estados de concentración, y así el equipo pudo establecer una correspondencia clara entre la intensidad de su atención y las propiedades cambiantes del material. No fue algo como los poderes Jedi, pero es un avance para la ciencia.

Este estudio podría permitir que se instalen en autos medidores de concentración para los conductores despistados, mejoras en la monitorización de la salud, las conexiones inalámbricas y sensores inteligentes.

Para Estados Unidos, las armas de control mental de nueva generación de China se utilizarían para “paralizar y controlar al oponente” y “atacar la voluntad de resistencia del enemigo”. Suena incluso más peligroso que las armas tradicionales.

Fuente: FayerWayer