Carlos Alberto García Moreno, nació en Buenos Aires un 23 de octubre de 1951; músico, cantautor, intérprete y productor, sin duda es uno de los pilares fundamentales del rock argentino.

Su trayectoria musical es larga, fundó varias bandas emblemáticas del rock argentino como Sui Géneris, Serú Girán y La Máquina de Hacer Pájaros, además de su larga carrera como solista.

Charly ha cosechado 47 discos oficiales grabados en 48 años como músico profesional, más 4 discos no oficiales con temas inéditos y otros participando como músico invitado de diferentes artistas y en diferentes épocas. Ha ganado varios premios a lo largo de su trayectoria como el Grammy a la Excelencia Musical en Las Vegas, otorgado por la Academia Latina de la Grabación, que entrega los Premios Grammy Latinos; el Premio a la Trayectoria en la entrega de los Premios Clarín, Premio Gardel y Premio Konex en varias oportunidades.

En 2010 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la Legislatura Porteña y en 2013 recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de General San Martín.

Su vida ha sido bastante polémica, primogénito de una familia porteña bien acomodada, tuvo una infancia sin carencias, a los cinco años de edad, lo inscribieron en el Conservatorio, en donde inició sus estudios de música estricta y rigurosa, en el piano; al que se aferró cada vez más a su piano, pues sus padres se mudaron a Europa y lo dejaron al cuidado de su niñera y abuela; allí sobrevino a crisis nerviosas, que le derivaron en vitiligo, de allí el sobrenombre de Bigote Bicolor.

A los doce años se recibió de profesor de teoría y solfeo, y ganó una beca para ir a estudiar dirección de orquesta a Italia pero él la rechazó. García siempre mostró un interés especial por la música, la mitología griega, el cosmos y los dinosaurios, refugiándose en una prolífica vida interior.

Mercedes Sosa fue uno de los que descubrieron y apadrinaron su talento; el chico amaba la música clásica y odiaba lo popular, al igual que sus padres, apenas dormía –sentía que si lo hacía era una pérdida de tiempo- y se pasaba los días enteros interpretando a Chopin y Mozart.

Años después, llegó la influencia de Los Beatles a su vida, y le cambiaron radicalmente; luego los Rolling Stones, Bob Dylan, The Byrds, The Who, y otros. Allí empezó con la guitarra eléctrica, se dejó el pelo largo y se convirtió en el Charly que ahora conocemos.

La drogadicción de Charly García en la década de 1980 comenzó a repercutir en su salud, ha estado recluido varias veces para desintoxicación y ha protagonizado infinidad de situaciones complicadas: problemas de destrozo en hoteles, se ha desvanecido sobre el escenario – por lo que ha cancelado giras -, ha sido operado por fisura de cadera, entre otros episodios.

Charly García es polémico, sus brucos cambios de humor en medio de los recitales, su drogadicción y sus polémicas frases sobre sí mismo y otros personajes públicos, lo han vuelto una figura muy llamativa, odiado o amado, pero nunca ignorado. Ha agredido a papparazzi, ha tenido intercambio de palabras fuertes con Susana Giménez, le echó un vaso de whisky en la cara a Björk, le dijo a Springsteen en Argentina “acá el Jefe soy yo”, se ha desnudado en recitales, incluso probó el vértigo de lanzarse desde una ventana del décimo piso de un hotel hacia una piscina, y cuando la prensa le cuestionó su acto dijo: “¡Solo la vi, y me atreví! Hay que ir más allá, además yo no me voy a morir nunca y mi capricho es ley”.