Quien ha leído mis artículos durante ya bastantes años, puede concluir que jamás seré un descalificador de tecnologías. Vamos, no soy el dueño de la verdad y tengo el mismo derecho a equivocarme como a acertar en mis apreciaciones.

Siempre he dicho, que las tecnologías no tienen ideologías ni tampoco intenciones. Son herramientas que en teoría debemos aprovechar para facilitarnos las tareas diarias y mejorar nuestras condiciones de vida. Así, ha quedado demostrado en la historia de la humanidad.

Pero es esa misma historia las que nos dice, que todo avance, todo progreso, puede estar repleto de buenas intenciones y termina generando monstruos imposibles de controlar que terminan condicionando o cambiando radicalmente nuestra vida. 

Y aquí podríamos enumerar una lista interminables de ejemplos que harían en extremo larga esta nota.

Cuando hablo del Blockchain y el Covid-19, puedo estar haciendo una analogía demasiado enorme. Pero creo que no es el caso. Y en el vídeo, extenso de por sí, explico esa relación. 

No intento con este material, cambiar formas de pensar. Tampoco aspiro a que lo asienten como una verdad absoluta. Todo lo contrario. Abrir un debate. sustentarlo es tan valioso, que confieso es mi principal deseo.

Para cerrar, quiero ser enfático en esto: el miedo, es más contagioso que el covid-19 y ese sí que es un gran problema.