Rosabel Meleán

Expertos analistas en la materia han estado ahondando en el tema de los pagos digitales, y es que al llegar la pandemia se acrecentó considerablemente el número de transacciones electrónicas primero por el confinamiento y segundo por huir literalmente de los billetes considerados como un foco de contagio de coronavirus.

Parece que este no sería el caso de España, donde el efectivo es el método de pago preferido. Según datos de la macroencuesta Statista Global Consumer Survey, llevada a cabo entre julio y septiembre de este año, un 68% de los encuestados en el país aseguran haber pagado en efectivo en tiendas, restaurantes y otros puntos de venta en los últimos 12 meses.

 El pago con tarjeta de débito (60%) y crédito (45%) gozan también de bastante popularidad, mientras que son ya una cuarta parte de los españoles los que aseguran haber pagado con el móvil sus compras diarias en el último año.

De los ocho países que se incluyeron en el estudio, destaca Austria por su afición al efectivo, con un 82% de los consultados afirmando haber usado este medio de pago, seguido de México (70%). En cuanto al pago con el teléfono móvil, lidera China, donde el 84% de los encuestados optan por pagar con su smartphone en los distintos puntos de venta.

Con Statista