Bélgica había mostrado hasta los momentos un buen funcionamiento, y este lunes le sumó un nuevo elemento a su arsenal de virtudes: carácter. Los “Diablos Rojos” debieron apelar a su fortaleza mental y temple para revertir desventaja de dos goles en el segundo tiempo ante Japón y terminar venciéndole 3-2 en un agónico triunfo que les dio la clasificación a los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018.

Los belgas estarán por tercera vez en unos cuartos de final de un Mundial, tras México-1986 y Brasil-2014, donde el viernes próximo les espera la canarinha, vencedor en el primer partido de la jornada 2-0 sobre México.

Bélgica, que vive este Mundial como la última oportunidad para una generación de oro, sufrió hasta el último minuto ante unos nipones que con dos zarpazos hicieron temer a los rojos por su clasificación.

Fue un milagro lo sucedido en Rostov del Don, al punto de que a nivel histórico, la victoria belga resulta casi inédita al la primera vez en 48 años que un equipo da vuelta un 0-2 en la fase de eliminatorias directas de un Mundial. La última vez había sido Alemania ante Inglaterra (3-2) en los cuartos de final de México 1970.

Tras un primer tiempo parejo, en el que salvo pequeños lapsos de dominio de uno y otro las virtudes defensivas opacaron a las ofensivas, Japón tiró dos guantazos de nocaut en el inicio del complemento: enorme definición cruzada de Genki Haraguchi a los 48 y, cuatro minutos después, Takashi Inui amplió con un golazo desde fuera, su segundo del torneo.

Era una prueba de personalidad para esta Bélgica llena de talento. Tuvo varios minutos de histeria y Roberto Martínez apostó por el acoso aéreo con la entrada de Marouane Fellaini. Le dio resultado. El cabezazo bombeado de Jan Vertonghen a los 69 la metió en partido. A los 74, los 1.94 cm de estatura de Fellaini aparecieron en el corazón del área para poner la igualdad a 2-2 con otro testarazo.

Ya con el ánimo por las nubes, los europeos fueron por el tercero. Kawashima salvó ante el cabezazo de Lukaku y luego, cuando todos pensaban en el alargue, Nacer Chadli, otra de las modificaciones de los belgas, transformó en gol un contragolpe de manual en el cuarto minuto de descuento para desatar la euforia en los graderíos.