Avatar: El Sentido del Agua ya está por fin en los cines. Tras 13 años desde la primera entrega, James Cameron nos vuelve a deleitar con un espectáculo sin precedentes. Algo de esta magnitud, con un presupuesto de 250 millones de dólares, sus más de tres horas de duración que reducen su exposición, y una industria del cine intentando consolidar la vuelta del público a las salas, debe ser aceptada multitudinariamente para asegurar la llegada de las secuelas previstas y servir de reafirmación de los blockbuster, que últimamente no están cumpliendo las expectativas.

La reivindicación del cine espectáculo

Avatar: El Sentido del Agua es pues un símbolo para la industria de Hollywood. Tras varios fiascos por parte de Disney, la película de Cameron soporta sobre su espalda la responsabilidad de demostrar que este tipo de películas es rentable, que merece la pena la inversión de toneladas de dinero.

Nadie mejor que Cameron para realizar esta apuesta, ya que la primera parte se mantiene en lo alto de las películas más taquilleras de todos los tiempos con casi tres mil millones de dólares. El contexto no es el mismo, y la sorpresa tampoco es ya posible, pero aun así se aspira a que esta nueva entrega supere los dos mil millones en taquilla para asegurar así su continuidad.

Pues bien, el arranque en su primer fin de semana obliga a rebajar las expectativas que se tenían para su estreno. El preestreno del jueves y el lanzamiento del viernes se tradujeron en poco más de 50 millones en la taquilla estadounidense. Los 127 millones recaudados en mercados del resto del mundo elevan el montante total hasta los 180 millones.

Las previsiones iniciales, que oscilaban en la horquilla de 450/550 millones de dólares a nivel mundial para el cierre del domingo, se vieron rebajadas a 410 millones. Estrenada ya en más de 50 países, se tenían importantes expectativas en el mercado chino, de nuevo receptivo a los grandes estrenos. Una nueva ola de coronavirus ha dado al traste con su difusión masiva. Con 44 millones recaudados en los primeros días del fin de semana, todavía se espera que se alcancen allí los 100 millones al cierre del domingo.

Mirando con perspectiva, tenemos que recordar que la primera Avatar tuvo un estreno algo renqueante con 77 millones en la taquilla local y 241 totales sumando el resto del mundo en un periodo de cinco días. Y ahí está aún, en 2022, como la película más taquillera de la historia. El boca a boca será pues esencial en las semanas siguientes.

Fuente: MeriStation