El funcionamiento educativo en Francia podría tener algunos cambios en los meses posteriores. Este lunes se confirmó uno de ellos: la prohibición definitiva de los teléfonos celulares en los centros de educación primaria y secundaria.

El Parlamento de ese país europe aprobó la nueva legislación, una de las promesas en la campaña electoral del ahora presidente Macron, luego de que diputados de la mayoría presidencial y del centro votaron a favor de este texto durante su votación definitiva en la Asamblea Nacional y la cámara baja.

Por el contrario, la derecha y la izquierda se abstuvieron, criticando a su vez una “operación de comunicación que no va a cambiar nada”, de acuerdo a lo reflejado en una nota de la agencia AFP.

Este proyecto prohíbe el uso de todo aparato conectado (móviles, tabletas, relojes) en las escuelas y colegios, es decir los centros de educación secundaria que por lo general acogen a niños de hasta 15 años.

Sin embargo, la ley, que modifica el artículo 511-5 del código francés de Educación, autoriza a los directores de los centros educativos a habilitar “lugares o condiciones” para el uso del celular en los recintos de enseñanza. Habrá excepciones “para el uso pedagógico”, así como para los niños dispacacitados, se anunció.

La nueva normativa en los colegios regirá a partir del próximo ciclo educativo, que comenzará en septiembre.

En lo que concierne a los cursos superiores (entre 15 y 18 años), cada instituto podrá decidir si adopta o no la medida, y si lo hace de forma parcial o total.

La ley francesa prohíbe desde 2010 los teléfonos celulares “durante cualquier actividad de enseñanza y en los lugares (donde están) previstos por un reglamento interior”.

El ministro de Educación, Jean Michel Blanquer, explicó que el objetivo de la medida es evitar que los niños se desconcentren de las actvidades académicas.

La alta autoridad, que estimaba que esto no se cumplía plenamente, aplaudió esta nueva ley “de entrada al siglo 21” y que “envía un mensaje a la sociedad francesa”, pero también al extranjero, donde “otros países han mostrado su interés”.