Desde septiembre del año pasado se escuchaban noticias sobre el lanzamiento del nuevo modelo de Mac mini, que se ha caracterizado siempre por ser el modelo de entrada dentro de la oferta de ordenadores de Apple.

Antes de su calendario habitual de nuevos lanzamientos, la compañía reveló su nuevo sobremesa potenciado con el chip M2 en su versión estándar y el nuevo M2 Pro en la más avanzada, que ofrecen un mayor rendimiento, conectividad avanzada y más memoria unificada.

Ambos dispositivos cuentan con un sistema térmico avanzado que garantiza un rendimiento óptimo constante.

El primero, con M2, que también es el más básico, incluye una CPU de 8 núcleos, con cuatro de rendimiento y otros cuatro de eficiencia y una GPU de 10 núcleos. Además, tiene 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento.

El segundo y más ambicioso, que monta un M2 Pro, incluye una CPU de 12 núcleos con ocho núcleos de rendimiento y otros cuatro de eficiencia, además de una GPU de 19 núcleos. En este caso, se alcanzan los 16 GB de RAM y los 512 GB de almacenamiento.

Los modelos incorporan un puerto HDMI, una toma para auriculares optimizada, dos puertos USB-A y un puerto Gigabit Ethernet con la opción de 10 GB. También están equipados con los estándares más recientes de conexión inalámbrica con Wi-Fi 6E5 y Bluetooth 5.3.