Los gigantes tecnológicos, grupos de la sociedad civil y expertos en seguridad de la Ivy League condenaron una propuesta de la agencia británica de espionaje como una “grave amenaza” para la seguridad digital y los derechos humanos fundamentales.

En una carta abierta a GCHQ (Oficina central de comunicaciones del gobierno), 47 signatarios, incluidos Apple , Google y WhatsApp, han solicitado conjuntamente a la agencia de ciberseguridad del Reino Unido a dejar sus planes para el llamado “protocolo fantasma”.

Se produce luego de que los funcionarios de inteligencia de GCHQ propusieran una forma en la que creían que los agentes de la ley podían acceder a las comunicaciones cifradas de extremo a extremo sin socavar la privacidad, la seguridad o la confianza de otros usuarios.

Los detalles de la iniciativa fueron publicados por primera vez en un ensayo por dos de los más altos funcionarios de ciberseguridad del Reino Unido en noviembre pasado. Ian Levy, director técnico del Centro Nacional de Seguridad Cibernética de Gran Bretaña, y Crispin Robinson, jefe de criptoanálisis de GCHQ.

Ambos dijeron que sería “relativamente fácil para un proveedor de servicios agregar en silencio a un participante de la ley a un chat o llamada grupal”.

En la práctica, la propuesta sugiere una técnica que requeriría servicios de mensajería encriptada, como WhatsApp, para dirigir un mensaje a un tercer destinatario, al mismo tiempo que lo envía a su usuario previsto.

Levy y Robinson argumentaron que la propuesta sería “no más intrusiva que los clips de cocodrilo virtuales” que se utilizan actualmente en llamadas telefónicas de comunicaciones no cifradas. Esto se refiere al uso de aplicaciones de chat y llamadas que pueden copiar datos de llamadas en silencio durante intercambios digitales.

Al oponerse a este plan, los firmantes de la carta abierta argumentaron que “para lograr este resultado, su propuesta requiere dos cambios en los sistemas que socavarían gravemente la seguridad y la confianza del usuario”.