Apple reveló este lunes que en 2018 aumentó en un 10 % sus compras a proveedores estadounidenses de piezas y componentes para sus dispositivos como los iPhone y las iPad, pese a las críticas del presidente Donald Trump de que la compañía no fabrica lo suficiente en EE.UU.

En un comunicado publicado en el sitio web, el gigante tecnológico indicó que en 2018 se gastó 60.000 millones de dólares en el país norteamericano, lo que implica una subida del 10 % con respecto a sus compras de 2017, reseñó EFE.

Según Apple, estos proveedores brindaron trabajo a “más de 450.000 empleados” en EE.UU. durante el año anterior y han contribuido a crear “más de dos millones de puestos de trabajo” desde 2011. Incluso nombró a algunos de estos proveedores, como Skyworks de Massachusetts, Qorvo de Oregón y Broadcom de Colorado, que fabrican componentes de comunicación inalámbrica.

El pasado 4 de enero, Trump solicitó públicamente a Apple que traslade la producción de sus iPhone y el resto de sus productos de China a Estados Unidos.

Apple fabrica sus productos en China. Le dije a Tim Cook (el consejero delegado de la empresa), que es amigo mío, ‘fabrica tus productos en EE.UU. Construye esas plantas grandes y bonitas que se extienden por millas en EE.UU.'”, indicó el presidente en una rueda de prensa celebrada en los jardines de la Casa Blanca.

“China es el mayor beneficiario de Apple, más que nosotros”, destacó el mandatario en un nuevo episodio de la guerra comercial que su Administración mantiene con el Gobierno chino.