Splid

Es fácil de ver. Planificas un viaje, las rutas, los alojamientos, las comidas. Piensas, «todo va a salir a pedir de boca». Pero luego vas con tus amigos al restaurante más «cool» que has pensado. Comes, bebes, te diviertes y, cuando toca apoquinar, el lío de siempre; que si no tienes dinero suficiente, que uno se anima a pagar toda la cuenta, que si mejor hacerlo a escote.

Para ello, existen diversas aplicaciones que permiten realizar gastos compartidos, ya sea con tu pareja, tus amigos o tus compañeros de piso, que también saltan chispas cuando se habla de dinero. Esta «app» en particular está concebida, precisamente, para estas situaciones, es decir, para cuadrar bien las cuentas y hacer que nadie salga perjudicado.

El servicio permite que se vayan añadiendo los gastos en una cuenta grupal y compartida entre varios usuarios, de tal forma que la propia «app» irá repartiendo los gastos de manera equitativa. Incluso funciona cuando se producen esas situaciones en las que uno de los miembros decide pagar por ejemplo la compra en supermercado.