Amnistía Internacional y otros grupos de derechos humanos presentaron una solicitud ante el Tribunal de Distrito de Tel Aviv para que Israel cancele la licencia de exportación de la firma tecnológica NSO Group, sospechosa de estar relacionada con un caso de espionaje en WhatsApp.

“AI aún tiene que verificar las informaciones de que NSO Group supuestamente se ha aprovechado de una violación de seguridad de WhatsApp, que ha expuesto a 1.500 millones de usuarios al espionaje, seguridad y control remoto de sus teléfonos”, señaló este martes el portavoz de AI en Israel, Gil Naveh.

“Si es cierto, ejemplifica totalmente nuestra reclamación ante las cortes israelíes: NSO Group está fuera de control y el Ministerio de Defensa no mantiene la supervisión, control o regulación adecuadas. Esta es una empresa peligrosa cuyo juicio ha sido probado repetidamente como defectuoso”, dijo Naveh.

La organización y el resto de grupos aseguran querer explicar al Ministerio de Defensa del país que “pone los derechos humanos en peligro” al permitir que se exporten productos de NSO, creadora de softwares espía “que se han utilizado en terribles ataques contra defensores y defensoras de los derechos humanos en todo el mundo”, denunció AI en un comunicado.

“NSO Group vende sus productos a gobiernos conocidos por indignantes abusos contra los derechos humanos, a los que proporciona así herramientas para rastrear a activistas y personas críticas con ellos”, señaló la directora adjunta de cuestiones tecnológicas de AI, Daniela Ingleton.

Este lunes la aplicación de mensajería WhatsApp detectó una vulnerabilidad en su sistema que permitió que hackers instalasen software espía en algunos teléfonos y accediesen así a los datos contenidos en los dispositivos, después de que el Financial Times revelara una relacionada al tema.

Aunque los expertos en seguridad cibernética dijeron que era improbable que la gran mayoría de los usuarios se vieran afectados.