Heberto Alvarado Vallejo

Una sana discusión en la mesa de redacción inspiró este vídeo. Nos faltan algunos datos, así que prometemos segunda parte. ¿Qué datos requerimos? Cifras actualizadas sobre la mezcla de Smartphone en América Latina y cuál es la categoría dominante: alta, media alta, media o media baja.

Pero, bueno, vayamos al punto. LG presentó en México un Smartphone segmento medio, el G7-fit, una versión más económica de su G7 ThinQ otro segmento medio, pero que se enfoca en otros mercados. ¿Cuáles? Aquellos con mejor poder adquisitivo o con suficientes habitantes, con ingresos por encima de 2 mil dólares al mes, con los cuales, pueden garantizar ventas de un equipo de casi 600 dólares.

Al final del día, esto es un negocio y las marcas apuestan más recursos y ofertas de sus TOPE de LÍNEA en los países donde más oportunidades tengan de vender equipos que estén por encima de los 500 dólares.

Tal y como explicamos en este vídeo, en la región no abundan compradores capaces de adquirir equipos más caros. Sólo una fracción del mercado puede hacerlo. Las operadoras, acostumbradas al subsidio, ahora tienen otros elementos que cotejar. ¿Vale la pena arriesgar tanto dinero? Ciertamente no, porque el ingreso promedio por usuario no garantiza la rentabilidad. Por ello, salvo algunas excepciones, la oferta se centra en equipos de más rápida salida. Esto no es necesariamente un desastre.

Actualmente hay equipos de 200 dólares hacia abajo, que garantizan consumo de datos, permiten el acceso a aplicaciones populares e incluso permiten el uso de videojuegos móviles y otros servicios.

En el caso de Venezuela, nuestro país de origen, las cosas cambiaron notablemente. En el país las operadoras no ofrecen teléfonos. La venta de equipos es diversa, pero técnicamente sin garantías de los fabricantes. Los precios de los equipos promedian los 180 dólares y en su mayoría son modelos más viejos. En fin, el mercado está lejos, muy lejos de lo que fue. Pero esto, es tema de otro vídeo.