El pasado 15 de noviembre AMD lanzó al mercado una “nueva” tarjeta gráfica, la Radeon RX 590. Y sí, le ponemos comillas a “nueva” porque de eso no tiene mucho: En vez de basarse en la arquitectura Vega, como sus hermanas de tope de gama (Vega 64 y Vega 56), la RX 590 se basa en la arquitectura Polaris, de generación anterior, que ya tiene más de dos años y medio en el mercado.

Pero no todo es reciclaje para el nuevo producto de AMD, hay un pequeño giro: la GPU no es de 14 nanómetros como la de su hermana, la RX 580, sino de 12 nanómetros. Esto, en teoría, la debería hacer que sea más rápida, eficiente y de menor consumo de energía. Pero no, la RX 590 tiene un consumo de 225W, superior incluso al de la más potente Vega 56. El reporte de Xataka tiene una tabla comparativa muy interesante de la RX 590 con sus antecesoras.

¿Por qué AMD lanza este producto?

Lo primero es atender un segmento del mercado que no busca lo más avanzado sino algo más económico, pues, la serie RTX 20 de NVidia y la misma serie Vega de AMD tienen un costo muy por arriba de los 400 dólares (y eso que los procesadores gráficos bajaron significativamente de precio tras desinflarse la burbuja de la minería de criptomonedas… aunque todavía siguen altos).

Ahí, la RX 590 tiene una propuesta de valor importante, dado que la única respuesta del equipo verde es el inventario que les queda de la serie GTX 10, específicamente su gama media, las GTX 1060 y 1070. A un precio de lanzamiento que se acerca a los 279 dólares, en un paquete de lanzamiento que incluye hasta tres juegos de Ubisoft y Camcom (Resident Evil 2, Tom Clancy’s The Division 2 y Devil May Cry 5), independientemente del fabricante, que constituye, si me preguntan, una oferta interesante.

Ahora bien, también se puede especular que es una movida para no dejar pasar esta época navideña sin un lanzamiento, pues, la arquitectura Navi, que es la próxima generación basada en procesos de 7 nanómetros, apenas fue lanzada hace un par de semanas para dispositivos profesionales enfocados en Data Centres y se espera que llegue a un producto de consumo en algún momento de 2019. En fin, AMD, no tenía un producto sólido de gama alta para competir con la apresurada GeForce RTX 2080 de NVidia.

¿Es una buena oferta?

Depende. En este momento, para muchos usuarios de este segmento, la versión de 8GB de la RX 580 sería mas que suficiente para jugar en Full HD (1080p) a 60 cuadros por segundo o más.

La edición de video y postproducción es un trabajo que recae más en el CPU, pero tener apoyo en un GPU facilita notablemente las cosas, ahí es donde puede entrar la RX 590. No tanto para el jugador pesado, sino para el creador de contenido aficionado que, de paso, es jugador casual.