Un reciente tornado registrado el pasado 10 de diciembre en uno de los almacenes de Amazon en Illinois no solo cobró la vida de 6 empleados  sino que dejó  polémica sobre las medidas de seguridad de Amazon al interior de los centros de distribución.

Según una conversación obtenida por el medio Bloomberg entre el jefe de un repartidor y el mismo, este último quería resguardarse a lo que el jefe alegó de una forma indirecta que podría perder su trabajo si no cumplía con la entrega de ese momento.

 La conversación fue confirmada por una “fuente familiarizada con el tema” directamente a Bloomberg. Además, la portavoz de Amazon, Kelly Nantel, dijo en comunicado que desafortunadamente el despachador del socio de servicio de entrega no siguió la práctica de seguridad estándar.

Con Xataka