Rosabel Meleán

Este miércoles, Amazon ganó el juicio a la que fue sometida por una orden emanada de la Unión Europea, considerando que la misma debía cancelar 250 millones de euros, un estimado de $303 millones en impuestos atrasados a Luxemburgo. Según autoridades del Tribunal General, la compañía nunca se benefició de una ventaja selectiva en su acuerdo fiscal con el Gran Ducado.

A través de un comunicado, Amazon manifestó su satisfacción con el fallo afirmando que están en sintonía con las leyes y que no han recibido en ningún momento un trato especial.

La decisión de Amazon es un revés para la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, que ha utilizado las normas sobre ayudas estatales del bloque para hacer frente a los acuerdos fiscales ventajosos entre las multinacionales y los países de la Unión Europea.

Hasta los momentos Vestager ha obtenido resultados desiguales en su lucha contra los acuerdos fiscales que la Comisión considera injustos.