Las naciones deberían pactar rápidamente un tratado que prohíba el uso de los llamados robots asesinos “antes de que sea demasiado tarde”, manifestaron activistas de distintas organizaciones no gubernamentales el lunes, mientras se reanudaban en la ONU las conversaciones sobre este tema.

Los militantes aseguran que se está acabando el tiempo antes de que se desplieguen armas que usen fuerza letal sin el control de un ser humano, y criticaron al organismo de la Organización de Naciones Unidas que auspicia las conversaciones, el Convenio sobre Ciertas Armas Convencionales (CCAC), por su paulatino avance en la materia.

“Los robots asesinos ya no son algo de ciencia ficción”, indicó en un comunicado Rasha Abdul Rahim, asesora de Amnistía Internacional en inteligencia artificial y derechos humanos.

“Desde drones inteligentes a las armas automáticas que pueden elegir sus propios blancos, los avances tecnológicos en armamento van más rápido que la ley internacional”, agregó.

“Pedimos a los estados que den pasos concretos para detener la expansión de estas peligrosas armas (…) antes de que sea demasiado tarde”, añadió Rahim.

El embajador de desarme indio Amandeep Gill, que preside las conversaciones del CCAC, dijo a los periodistas que las conversaciones habían “avanzado bien” desde entonces.

Sin embargo, los países aún no han llegado a un acuerdo sobre qué pasos tomar para tratar este objetivo.

El número de estados que piden una prohibición total de los robots asesinos incrementó, según los activistas que dicen que ya se sumaron alrededor de 26, pero las naciones que se cree que tienen las armas autónomas más avanzadas, como Estados Unidos, Francia, Israel y Reino Unido, no se comprometieron a restringir su uso.

Se espera que el camino a seguir se dicte esta semana o en una conferencia del Convenio sobre Ciertas Armas Convencionales más amplia en noviembre, pero el requisito de alcanzar un acuerdo podría ser un obstáculo.

Los activistas están presionando a los países para que avancen en negociaciones formales sobre un tratado legal sin el CCAC.