El fabricante de videojuegos Activision Blizzard ha despedido a casi 800 trabajadores, pese haber batido récord de ingresos en el ejercicio 2018-2019.

Este recorte de su plantilla de casi 10 mil personas, afectará a un 8 por ciento de sus empleados.

La compañía estadounidense se prepara para una fuerte caída en los ingresos de este año, una cifra cercana a los 6,03 mil millones de dólares.

Actualmente el título “Fortnite” (Epic Games) ha estado llamando la atención de los consumidores y ha provocado bajas ventas tanto de Activision como de otras empresas del sector.

El gigante de los videojuegos, con sede en California, manejará el recorte de su personal y trabajará más en sus juegos populares como “Call of Duty”, “Candy Crush”, entre otros.

Activision ya había reorganizado su liderazgo, a pesar de que las ganancias incrementaron el año pasado en más de cinco veces, hasta los $ 1.8 mil millones. Los ingresos subieron un 7 por ciento a $ 7.5 mil millones, el más alto desde su inicio hace 40 años.

El presidente ejecutivo de la firma, Bobby Kotick, dijo que el desempeño no se acercó a las expectativas de la compañía, lo que provocó una reevaluación de sus prioridades y una reducción en los puestos de trabajo.

Este año “requerirá un cambio significativo que nos permita alcanzar nuestras metas y objetivos a largo plazo”, dijo este martes Kotick a los analistas durante una conferencia telefónica.

“Estamos realizando cambios para permitir que nuestros equipos de desarrollo creen un mejor contenido para nuestras franquicias más grandes con mayor rapidez”, agregó el jefe de Activision.

La indemnización por despido costará a la empresa unos 150 millones de dólares.