Nadie pensó que esa foto que se tomó cruzando Abbey Road a la altura de Grove End Road, frente de la puerta de los famosos estudios de grabación, y que no se llevó más de diez minutos en realizar, sería una de las portadas más importantes de la historia del rock and roll.

Ian Mc Millan, hizo que John Lennon, Ringo Starr, Paul McCartney y George Harrison, cruzaran solamente cuatro veces en ambos sentidos el paso de cebra más conocido del mundo, nombrado en 2010, Monumento Clasificado por su importancia cultural e histórica, así como a los estudios Abbey Road​.

Cada uno de los cuatro de Liverpool iba vestido tal y como salió de su casa aquel día, y precisamente sus muy distintos estilos dejan huella de lo distantes que, para ese momento, ya estaban los integrantes de The Beatles. Lennon de blanco; Ringo, de negro; Paul, de gris oscuro, con un cigarro en la mano derecha (él es zurdo) y descalzo – dando carta blanca a la imaginación de quienes sostienen que el bajista murió en aquel famoso accidente automovilístico en el 66, y que había sido reemplazado por William Campbell – el frenazo presuntamente quedó inmortalizado en el acorde final de “A day in the life” incluido en el Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band; y Harrison en total look vaquero. Y otro punto, a lo lejos, a la derecha de la imagen, hay una patrulla policial estacionada, dato a favor del mito.

Otro detalle interesante es la aparición de Paul Cole, un hombre que se encontraba de vacaciones, y decidió salir a caminar un rato. El hombre se detuvo a hablar con el oficial de la patrulla, y en ese momento, McMillan detuvo el tránsito para hacer cruzar a Los Beatles. Cole murió en 2008 y en unas declaraciones confesó que jamás había oído el álbum.

El duodécimo disco de la banda británica se caracterizó por la presencia de un medley en el lado B, que constaba de ocho canciones enlazadas; también contiene por contener dos de las canciones más conocidas de Harrison “Something” y “Here Comes the Sun”. El resto de los temas está compuesto por Lennon/McCartney y es uno de los álbumes mejor elaborados de The Beatles.

En 2003, ocupó el puesto 14 en la lista Rolling Stone de Los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, siendo uno de los seis álbumes certificados con disco de diamante de The Beatles, los máximos ganadores de este reconocimiento en la historia de la música.

El tema “Her Majesty” aparece por accidente, al haber sido incluida de forma imprevista; la canción no se ve reflejada en la carátula ni en la etiqueta, convirtiéndose así, no intencionalmente, en una de las primeras pistas ocultas de la historia.

El disco se iba a llamar “Everest”, en homenaje a una marca de cigarrillos, y las fotos iban a ser tomadas en el Himalaya, pero ya por las venidas a menos relaciones de los Beatles se tuvo que hacer allí. La carátula de Abbey Road, visualmente fue una suerte de testamento de la banda porque aún cuando Let it be apareció después, se había grabado antes del Abbey Road.