Rosabel Meleán

Según lo han informado hoy portales digitales, la red social Instagram se enfrenta a una nueva estafa, la inhabilitación de cuentas bajo demanda, un servicio que ofrecen ciberdelincuentes para suplantar y bloquear cuentas mediante denuncias falsas, y que se dio a conocer la semana pasada tras una investigación de Motherboard.

La compañía de ciberseguridad Kaspersky ha alertado de que este problema de inhabilitación fraudulenta de cuentas de Instagram “no está limitado a un único ciberdelincuente”, como afirma Anna Larkina, experta de Seguridad de Kaspersky, en un comunicado remitido a Europa Press.

Asimismo, la compañía de ciberseguridad afirma haber descubierto más ejemplos de cibercriminales que ofrecen este tipo de esquemas en la red, y asegura que ha conseguido bloquear las páginas web donde actuaban.

En qué consiste la inhabilitación bajo demanda?

Los servicios a demanda para inhabilitar cuentas aprovechan los sistemas de protección de Instagram. Un estafador puede crearse una cuenta en la plataforma y una vez es verificada, modificar la información de perfil y la imagen para suplantar con ella la identidad de la víctima.

Con denunciar a esta última por suplantación es suficiente para sacarla de la red social. Otro método es la denuncia fraudulenta que activa el protocolo de la política de suicidios o autolesiones de la plataforma. Las ofertas de servicios para inhabilitar cuentas tienen precios de entre 5 y 30 dólares, según la cantidad de seguidores, según anuncios, aunque otros llegan a 60 dólares.

En la otra cara de la moneda se encuentran los servicios que ofrecen el proceso contrario: restaurar una cuenta eliminada por Instagram. Según una de las víctimas, ambos negocios están vinculados, ya que nada más ser el blanco de una inhabilitación fraudulenta, puede llegar un mensaje que ofrece recuperarla a cambio de un precio, que suele ser de entre 3.500 y 4.000 dólares.

Con Portaltic