Cuando piensas en tus redes, siempre buscas que todo esté en orden para obtener la mejor experiencia posible.

 ¿Por qué? El internet lento es nuestra peor pesadilla, pero con este aspecto simple podrás hacer que todos tus dispositivos se conecten con la mayor velocidad posible.

Un lector de Gizmodo preguntó, ¿Habrá una forma óptima de asignar muchos dispositivos a las bandas wifi 2.4G o 5G en casa?

A nosotros, los menos ilustrados, nos toca entender las cosas de la siguiente manera, la mayoría de los routers modernos, si no son muy baratos, operan en dos bandas: 2.4GHz y 5GHz.

¿Qué significa? que tu router probablemente te pida crear un SSID y una contraseña en dos redes inalámbricas diferentes cuando lo configuras por primera vez. (Algunos routers permiten usar un único SSID/contraseña para ambos, y que luego dependa de tus dispositivos decidir si se conectan a 5GHz o 2.4GHz).

Se le recomienda al usuario elegir un SSID separado para cada banda, para que luego puedas asignar los dispositivos según sus necesidades. Por qué:

Al usar una red wifi en la banda de 2.4GHz, probablemente tengas una mejor cobertura; podrás ver videos, leer páginas web y hacer lo que sea en dispositivos que están lejos del router. Mientras que si te conectas a una red wifi en la banda de 5 GHz, sacrificarás parte de la cobertura por velocidad.

Otro punto a evaluar, considera las necesidades de ancho de banda de tus dispositivos por encima de todo lo demás. Por ejemplo, probablemente esté bien conectar tu termostato inteligente y tus altavoces inteligentes a la banda de 2.4GHz, ya que dudo que necesiten pasar muchos datos de un lado a otro. ¿Una Smart TV? La misma banda, a menos que estés haciendo mucho streaming(por ejemplo, Netflix).

¿Una tablet que guardas en una habitación que está bastante lejos de tu router? Es posible que necesites conectarla a la banda de 2.4GHz para tener mejor conexión.

Ten en cuenta que cuando un dispositivo se conecta a tu red Wi‑Fi, tiene que luchar con el resto de los dispositivos para conseguir el ancho de banda, es decir, la velocidad de Internet. Tanto un televisor reproduciendo contenido de Netflix en streaming como un portátil descargando archivos o una sesión de Xbox Live requieren la conexión más rápida, pero el ancho de banda es limitado, no puede abarcarlo todo y la conexión se vuelve lenta.