Rosabel Meleán

Según datos suministrados por la Unicef, sólo el 33% de los niños y jóvenes menores de 25 años a nivel mundial tienen acceso a internet, por lo que un estimado de 2.200 millones de jóvenes no pueden conectarse, esta cifra significa para Tim Berners-Lee, creador de la World Wide Web, y Rosemary Leith, cofundadora de la Web Foundation,  una pérdida inmensa de talento que puede aportar muy importantes avances a la humanidad.

En pasados dias se celebró el aniversario 32 de la Web,  Berners-Lee y  Leith han reflexionado sobre lo que significa la Web para los jóvenes hoy en día, y su poder como “catalizador de cambio” para para crear un futuro mejor y más justo.

Estamos ante una generación de nativos digitales, quienes afirman que su objetivo es ampliar sus oportunidades y solucionar situaciones a la velocidad de la luz, pero se ven limitados por problemas de acceso a internet, y por supuesto el abuso de otras personas en generar desinformación y contenidos altamente peligrosos. 

Para conseguir llevar Internet a todo el mundo, han calculado, a través de la Alianza para un Internet Asequible, que se necesitarían $428.000 millones en más de diez años, $116 por persona para proporcionar conexión de banda ancha de calidad a las 3.700 millones de personas que permanecen desconectadas actualmente.